el newsletter de la camada 87 Julio 2014 | Page 30
todo el mundo y después se enteraron en el Regimiento,
obvio que no me felicitó nadie, pero quedó como anécdota
por mucho tiempo. Pepe Imbrosciano estaba en el
Escuadrón Maipú, un día me lo encontré en el picadero
mientras domábamos unos potros de remonta, nos
saludamos y al segundo lo vi clavado de cabeza en la arena
y al ratito andaba medio mareado buscando el casquete que
había quedado enterrado.
La verdad es que la pasé muy mal durante los 15 meses
hasta el último día que nos llamaron a buscar los
documentos haciendo “saltos rana”, pero me quedaron
muchas enseñanzas y algunos cuentos que hoy a la
distancia me parecen divertidos.