El Misterio de Belicena Villca El Misterio de Belicena Villca Edición 2017 | Page 32

¨El Misterio de Belicena Villca¨
Pájaros comprendería el Signo del Origen. Quien comprendiese el Signo del Origen comprendería a la serpiente. Y quien comprendiese a la serpiente, con el Signo del Origen, podría ser libre en el Origen.
Es claro que los Atlantes blancos no confiaban en la perdurabilidad de la Lengua de los Pájaros, la que, a pesar de todo, transmitían a sus descendientes del Pacto de Sangre. Preveían que, de triunfar el Pacto Cultural de los Atlantes morenos, la lengua sagrada pronto sería olvidada por lo hombres; en ese caso, la única garantía de que al menos alguien individualmente consiguiese ver el Signo del Origen, estaría constituida por la Piedra de Venus. Con gran acierto, basaron en ella el éxito de la misión. Así, cuando los Atlantes blancos se despidieron de mis Antepasados, Dr. Siegnagel, les sugirieron un modo adecuado para asegurar el cumplimiento de la misión. Ante todo se debería respetar sin excepciones el Pacto de Sangre y mantener, para ello, una Aristocracia de la Sangre Pura. De esta Aristocracia, que comenzaba con los descendientes de los Atlantes blancos, ya se habían seleccionado los primeros Reyes y las Guerreras Sabias que custodiarían el Arado de Piedra y la Piedra de Venus: en efecto, al principio cada pueblo fue dividido exogámicamente en tres grupos, cada uno de los cuales tenía el derecho de emplear los instrumentos líticos y aportaba, para su custodia común, una Guerrera Sabia; ellas conservaban los instrumentos en el interior de una gruta secreta y, cuando debían ser utilizados, los transportaban las tres en conjunto; los tres grupos del pueblo, por supuesto, obedecían a un mismo Rey; con el correr de los siglos, a causa de la derrota cultural que luego expondré, la triple división del pueblo fue olvidada, aunque perduró por mucho tiempo la costumbre de confiar la custodia de los instrumentos líticos a las“ Tres Guerreras Sabias” o Vrayas.
En consiguiente lugar, todos los Reyes y los Nobles de la Sangre serían Iniciados en el Misterio de la Sangre Pura: la Iniciación sería a los dieciséis años, cuando se los enfrentaría con la Piedra de Venus y se trataría de que observasen en ella el Signo del Origen. Quien pudiese observarlo dispondría en ese mismo momento de la Sabiduría suficiente como para concretar la auto liberación del Espíritu y partir hacia el Origen. Mas, si el Guerrero Sabio era un Rey, o un Héroe que deseaba posponer su propia libertad espiritual en procura de la liberación de la Raza, dos serían los pasos a seguir. El primero consistía en cumplir la orden de los Dioses Liberadores y“ comprender a la serpiente con el Signo del Origen”, comunicando luego la Sabiduría lograda a los restantes Iniciados. Una vez visto el Signo del Origen, el segundo paso del Iniciado exigía no apartar la atención de la Piedra de Venus porque en ella, sobre su concavidad, algún día se vería la Señal Lítica de K ' Taagar, esto es, una imagen que señalaría el camino hacia la Ciudad de los Dioses Liberadores.
Este principio daría lugar a una secreta institución entre los iberos, de la cual hablaré mucho posteriormente, la de los Noyos y las Vrayas, cuerpo de Iniciados consagrados a custodiar en todo tiempo y lugar a la Piedra de Venus y aguardar la manifestación del Símbolo del Origen.
Así fue como a los descendientes o aliados de los Atlantes blancos, que ejecutaban el primer paso en la comprensión de la serpiente, y la representaban ora con la forma real del reptil, ora abstractamente con la forma de la espiral, se los tomó universalmente por adoradores de los ofidios. Tal confusión fue empleada malignamente para adjudicar a los Guerreros Sabios toda suerte de actos e intenciones tenebrosas; con ese propósito el Enemigo asoció la serpiente a las ideas que más temor o repugnancia causaban en los pueblos ignorantes de la Tierra: la noche, la luna, las fuerzas demoníacas, todo lo que es reptante o subterráneo, lo oculto, etc. De ese modo, mediante una vulgarización calumniosa y malintencionada de sus actos, ya que nadie salvo los Iniciados conocían la existencia de la Piedra de Venus y del Signo del Origen, se consiguió culpar a los Guerreros Sabios de Magia Negra, es decir, de las artes mágicas más groseras, aquellas que se practican con el concurso de las pasiones del cuerpo y del Alma: ¡ Curiosa paradoja! ¡ Los Iniciados en el Misterio de la Sangre Pura acusados de Magia Negra y humanidad! ¡ Justamente Ellos que, por comprender a la serpiente, símbolo total del conocimiento humano, estaban fuera de lo humano!
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