Ronika se volvió para mirar a Michael y a sus amigos, y ellos esperaron a que
hablara. La mujer había dicho que Kaine había enviado « otra cosa» al Negro y
Azul, así que Michael esperaba que ella supiera de qué se trataba.
—¿Y bien? —le preguntó Bry son finalmente, con un susurro grave.
Ronika lo observó de forma penetrante; luego respondió la pregunta que las
palabras del chico llevaban implícita.
—Son KillSims. Y estamos metidos en un buen lío.
4
Michael jamás había oído hablar de los KillSims antes de que Tany a usara el
término en un momento que ahora le parecía a años luz. Sin embargo, aquellas
palabras le erizaron el vello de los brazos.
—¿Qué son?
—Una creación de Kaine, según los últimos rumores. —Ronika observó la
pantalla. Seguía sin haber movimiento en la habitación, solo sombras oscuras y
ojos amarillos—. Son una versión de la antimateria para la Red Virtual.
« Antiprogramación» sería el término más ajustado. Si logran morderte y se
aferran a ti, literalmente, succionan tu vida virtual y la envían a un abismo digital
que solo Dios sabe dónde está. Uno vuelve a elevarse hasta llegar a su ataúd en el
Despertar y queda destrozado, tiene que empezar de cero. Incluso te provocan
lesiones cerebrales en el mundo real, que es lo que tal vez les hay a ocurrido a
esas personas de las que habéis hablado antes.
Michael sintió un nuevo escalofrío. Se encogió de dolor cuando un rugido
grave llegó desde el otro lado de la puerta secreta, pero no se percibió
movimiento alguno en la pantalla. El ruido no parecía emitido por un animal
corriente. Se trataba de un sonido similar a una grabación o a un audio digital.
Michael se preparó para lo peor, preguntándose qué horrible estruendo les
llegaría a continuación, pero no se oy ó nada.
—¿Por qué no nos atacan? —preguntó Sarah entre susurros—. Tienen que
saber que nos hemos metido aquí dentro.
—Pues y o no pienso quejarme —murmuró Bry son.
Ronika habló en voz tan baja que Michael tuvo que inclinarse hacia delante
para oírla.
—Supongo que Kaine tenía intención de acorralarnos. Y ahora estamos más
arrinconados de lo que él hubiera imaginado. A lo mejor está de camino hacia
aquí, intentando traspasar los cortafuegos.
—¿Cómo nos enfrentamos a esos seres? —preguntó Bry son—. ¿Sabes algo
sobre ellos?
Esta última palabra apenas había sido pronunciada cuando el aullido
estridente volvió a desgarrar la atmósfera.