EL JUEGO INFINITO | Page 24

9 La sala se sumió en el silencio —total y absoluto—, y la agente Weber se quedó mirándolo. ¿Qué significarían aquellas cinco palabras que podían costarle la libertad? —¿Estoy perdiéndome algo? —preguntó—. ¿La Doctrina de la Mortalidad? ¿Qué es eso? La agente Weber se inclinó hacia delante, con una mirada incluso más intensa que antes. —Al escuchar estas palabras, te has comprometido a unirte a nosotros. Michael se encogió de hombros, era la única reacción que le parecía segura. —Pero necesito oír cómo las pronuncias —añadió—. Necesito que verbalices tu compromiso. Necesitamos tus habilidades en la Red Virtual. Ese pequeño espaldarazo al orgullo de Michael hizo que volviera a ser él mismo un instante. —Quiero saber de qué se trata. —Eso está mejor. —La mujer volvió a recostarse en su asiento, y la tensión en el ambiente se aligeró un poco—. La Doctrina de la Mortalidad. En este momento sabemos muy poco sobre ella. Es algo oculto en la Red Virtual, en algún lugar externo al entorno conocido. Alguna clase de archivo o programa que podría provocar un daño grave no solo a la Red Virtual, sino también al mundo real. —Suena interesante —murmuró Michael, aunque se arrepintió de inmediato. Por suerte, ella pasó el comentario por alto. La verdad era que él y a imaginaba que existía una parte secreta en la Red Virtual. Y quería saber dónde se encontraba. —Esa… doctrina podría acabar con la humanidad y con el mundo tal como lo conocemos. Dime, Michael, ¿has oído hablar de un jugador que se hace llamar Kaine? El nombre dio un vuelco al corazón del chico. Esa chica, Tany a… Volvió a recordar su rostro, así como sus palabras. La forma en que Kaine estaba atormentándola. Michael se agarró a los brazos de su asiento, porque de pronto sintió que volvía a caer desde el puente. ¿Qué relación tenían todas esas cosas? —He oído hablar de Kaine —afirmó—. Vi cómo se suicidaba una chica… Ella lo mencionó. —Sí, lo sabemos —admitió la agente Weber—. Esa solo es una parte del motivo por el que estás aquí. Eres testigo de lo mal que están poniéndose las cosas. Hemos logrado vincular a Kaine con la Doctrina de la Mortalidad, y está todo relacionado con casos similares a lo que presenciaste. Hay personas retenidas en la Red Virtual y que se ven abocadas a decodificar sus propios núcleos. Es el peor ciberterrorismo con el que nos hemos topado.