El Desván BDSM El Desván n.24 - Febrero 20 | Page 18
De nuevo me desnudé y me
recosté. Como tenía tiempo de
sobra, vi un poco de porno
lésbico.
Foto: Sparklebottom
Me acaricié suavemente con la
mano, tomé un poco de
lubricante y lo embarré en toda
la zona. Despacio. Encendí el
vibrador y jugué un rato. Ya que
estaba muy mojada, me metí el
jengibre a la vagina. Lo dejé ahí
un ratito, cerca de un minuto.
Después machaqué la punta y la
froté contra mi clítoris y los
labios. ¡Qué ardor! Pero un ardor
rico. Me penetré con el vibrador.
Estuve así un rato hasta que
terminé jadeando boca abajo.
Me masturbé durante casi una
hora, repitiendo la operación.
Paré cuando se me entumieron
los pies. Esta vez sudé un poco.
¿Cuál fue el resultado?
Placer absoluto.
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Usen
18
poco
jengibre
la