30 segundos (fragmento)
Bernice Kat
Dentro de la gran sala la penumbra dejaba entrever cuerpos en movimiento.
Él provocaba su deseo a fuego lento, dejando su mente en blanco al reclamo de sus palabras.
Sentía el sexo arder, mientras la humedad recorría su entre pierna, era fácil pues ordenó no llevar ropa interior,
y ese calor que emanaba de sus manos, de sus palabras, calaba a fuego en su piel. Sabía leer entre líneas,
sabía quién era en realidad y tenía claro que sería suya.
Unas palabras al oído, un leve roce en su piel; pues todo él, era dominación. Clara y llana.
El recorrido por la sala no le creó el temor que pensaba que le embargaría; al contrario, generó las claras
dudas de una persona que deseaba sentir, y él, tuteló sus dudas. Sabía cuándo y cómo. Le explicó, a cada
paso, lo que sus ojos observaban cautelosos e interesados.
La gente de su alrededor se acercaban a saludar al Ritter, notó que el comportamiento de los otros caballeros
hacía ella era cuidadoso y exquisito, como si fuera una especie de protocolo establecido. Uno de los
caballeros se dirigió a Björn, pidiéndole permiso para preguntarle algo a Liz. Le dio el beneplácito, Liz calló a
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