El Desván BDSM El Desván. 22 - Diciembre 19 | Page 21

30 segundos (fragmento) Bernice Xantré Las risas en la casa eran el pan de cada día, a veces pensaba en cómo podía cambiar tu vida, como si de un plumazo se tratase. Casi misma situación de un lugar a otro, pero todo muy distinto. Disfrutar el Bdsm con la persona correcta, con el sentimiento adecuado es maravilloso. Y eso era lo que por fin estaba haciendo, ya no se trataba de gente que usaba nuestro maravilloso mundo para denigrar, maltratar, etc… Por fin vivía la realidad que había deseado desde que me sentí sumisa. Con amigos de verdad, con gente que disfrutaba de su sexualidad y perversiones sin hacer daño, solo liberando ese sentimiento tan maravilloso que nos unía a todos. Llegamos al maravilloso Resort que nos había reservado Santana, siempre tan atento y pendiente de nosotras. El bungalow era una maravilla, con vistas a primera línea de mar, un amplio salón, dos habitaciones grandes con su propio baño, un jacuzzi en la terraza. Recorríamos el lugar con la infantil sonrisa de dos princesas disfrutando de su pequeño castillo particular. — ¿Pero has visto que maravilla? Nos podemos tirar de la terraza directa a la playa—Atenea iba de un lado a otro, mientras yo le seguía divertida. —Busca el bikini y vamos a la playa. ¡Venga! —Tenía ganas de sentir el sol calentar mi piel, relajarme y disfrutar cada 21