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EL CEBÚ • Marzo - Abril 2019 S abemos que hay todavía muchas dudas y curiosidad acer- ca de la raza Gyr lechero. Su comportamiento, su tempe- ramento y forma física son totalmente diferentes de las otras razas cebuinas; sin embargo, son estas caracterís- ticas las que hacen de los ejemplares de la raza Gyr individuos únicos, fascinantes y apasionantes. El Gyr lechero proviene de la India, y después de años de evo- lución, se sabe de la gran capacidad productiva de esta raza en climas tropicales. Sin embargo, no fue solo en la productividad que esta evolución tuvo inferencias, pues hay otras característi- cas singulares de la raza producto de su evolución. El temperamento puede ser definido como un conjunto de com- portamientos de los animales en relación con el hombre, que ge- neralmente es atribuido al miedo y otros factores adversos. Esta característica puede ser moldeada para bien a través del manejo y también de la herencia genética. Las hembras de la raza Gyr lechero presentan un comportamien- to muy marcado, normalmente ellas son muy amorosas con sus terneros, y eso se puede observar, principalmente, por su com- portamiento en el postparto. Cabe resaltar que esto no causa di- ficultad para que la vaca se adapte al ordeño mecánico. El Gyr cuenta con un agudo sentido del olfato en relación con las otras razas cebuinas. Los animales de esta raza cambian el com- portamiento con algunos olores, por ejemplo, llegan a ser más reactivos cuando una misma persona que convive con ellos cam- bia o empieza a utilizar una fragancia diferente y va a manejarlos, o quedan más curiosos y atentos cuando una nueva persona se pone en contacto con ellos. La forma ultraconvexa del cráneo es una característica que pertenece solamente a la raza Gyr lechero, esta conformación también es el resul- tado de años de evolución y adaptación al hábitat natural de esta raza, la región de las sabanas de Surastra, en Kathiwar, departamento de Gujarat. Los cuernos de los animales para atrás moldean esta ultracon- vexidad craneal para facilitar la evasión y la lucha contra los depreda- dores históricos de la región, los leones y las panteras. Como la sabana es del tipo tropical decidua, con árboles más bajos, con muchas ramas y hojas anchas para escapar de los depredadores, la forma de la fren- te contribuyó para allanar el camino por entre las ramas y los cuernos vueltos para atrás han permitido que estos no se aferren a ningún lu- gar, facilitando así la huida y protegiendo las orejas de los animales, que han quedado pendientes por la conformación diferenciada del cráneo. El caminar de los animales Gyr lechero es diferente de todas las demás razas cebuinas, tiene una cadencia única y es suave, mos- trándose un poco más lento. Cuando se mueve el animal no gol- pea el casco en el suelo y sí aterriza con una ligera precaución, tocando el suelo con el casco completamente, lo que reduce el impacto sobre las hojas de las gramíneas. Son animales de paso largo, lo que significa que donde la mano estuviera en contacto con el suelo, después del paso, su pie tocaría el suelo casi sobre la marca dejada por la mano. Y eso causa menos impacto en el suelo y en las hojas de las gramíneas, siendo también responsable de la reducción del movimiento, del atrito y de los traumas causados en los sistemas mamarios durante el movimiento de los animales. El olor dulce característico que se siente derivado de los anima- les Gyr lechero, es consecuencia de la gran cantidad de glándulas sebáceas y glándulas sudoríparas distribuidas por su cuerpo. Esas son responsables por la regulación térmica y adaptación al calor. La piel pigmentada de negro también es parte de este sistema de regulación de la temperatura corporal. La comunicación, a través de la vocalización de sonidos entre los animales de esta raza, también es muy diferente, ya que otras ra- zas solamente mugen. En el Gyr cada mugido es único, como una forma de expresión de cada emoción o acto que el animal desea; un ejemplo es el tipo de mugido que la madre hace para comu- nicarse con sus propios terneros, que es completamente distinto del mugido de un macho adulto demarcando su territorio. Pero, sin duda, una de las características más apreciadas de esta raza única es su variedad de pelajes. Con un gran número de co- lores y tonalidades que van desde el rojo oscuro hasta amarillo claro, con mallas y sardas de formas y maneras diferentes, nos permite, como ganaderos, imaginar y soñar de diversas formas sobre el siguiente ternero o ternera que nacerá. Otra característica encontrada en la raza Gyr lechero es la lon- gevidad de los animales en producción, ellas permanecen más tiempo en el rebaño, produciendo terneros y leche de calidad con consistencia y eficiencia. Y para que nos apasionemos un poco más por la raza, nunca po- dremos tener la certeza de qué color nacerá el siguiente indivi- duo, solo se tiene la garantía de que será un ejemplar único de esta emocionante raza. 93