Claudia
Umpiérrez
“Creo que de a poco vamos ganando espacio, van aceptándolo los hombres en la cancha, los jugadores y los dirigentes”, añadió Umpiérrez, y a manera de ejemplo resaltó para su ascenso las valoraciones se hicieron “en igualdad de condiciones con los hombres”.
En cuanto a su modo de dirigir los partidos, la uruguaya se define como “técnica y estricta” y asegura que lo único que espera tanto de técnicos como de jugadores es “respeto mutuo”.
Tras haber sumado experiencia con participaciones en el Mundial Sub’17 femenino de 2012 en Azerbaiyán, varios torneos sudamericanos y en el Mundial femenino absoluto de 2015 en Canadá, tiene claro su objetivo: ser seleccionada para dirigir en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.
A su juicio está bien que en los torneos FIFA solo los hombres dirijan en el fútbol masculino y las mujeres en el femenino. Para Umpiérrez, hay que ir “paso a paso”.
“Obviamente el nivel de exigencia física a nivel masculino es superior, incluso las pruebas físicas que nosotras rendimos en tiempo son diferentes y obviamente para poder estar al nivel del fútbol masculino internacional también hay que tener otra preparación”, explicó.
“Me parece que hay que ir paso a paso y, quizás, como acá ahora tuve la oportunidad de estar en Primera División, quizás en un par de años se puede dar que no solo yo, sino otras chicas, estemos participando a nivel internacional también en el fútbol masculino”, agregó.
Claudia Umpiérrez, que trabaja como administrativa en un banco de Montevideo y como abogada independiente, es madre de una niña de dos años. Asegura que en su país no se puede vivir solamente del arbitraje, por lo que no se plantea dejar esos empleos, a pesar de ser la décima mejor árbitro del mundo en 2015.