El Arbitraje | Page 7

“Estoy tratando de incorporar todo elemento que pueda reducir la cantidad de errores”, señala Busacca. “El conocimiento del juego en el fútbol y de los equipos que juegan el partido puede ser un arma para ello. Los errores siempre estarán ahí, pero intentamos siempre poner el listón más alto. Un árbitro que en diez decisiones importantes comete un error, puede ser un árbitro de los mejores. Si comete dos o tres errores, ya no se le puede considerar un árbitro de primer nivel”.

Las sesiones dirigidas por Brigger han sido recibidas con sumo interés por parte de los potenciales árbitros mundialistas; y más aún cuando el análisis incluía al fútbol femenino, que está evolucionando tan visiblemente y a un ritmo tan acelerado.

“Recibir una formación técnica nos permite entender por qué las jugadoras hacen ciertas cosas, ser capaces de reconocer tendencias en el juego y adaptarnos en consecuencia”, afirmó la canadiense Carol Anne Chenard tras el seminario en Miami. “Además, gracias a los comentarios y reacciones del departamento técnico, los árbitros hemos podido identificar la evolución de las tácticas individuales y de equipo. Eso nos permite prepararnos adecuadamente para lidiar con lo que veremos sobre el terreno de juego”.

Tras su presencia en Brasil 2014, donde se convirtió en el primer árbitro estadounidense que ejercía en la segunda fase de una Copa Mundial de la FIFA™, Mark Geiger también se mostró satisfecho por el hincapié que se hizo en los estudios técnicos en Miami.

“Una colocación adecuada y tener un buen ángulo de visión es crucial a la hora de valorar situaciones durante un encuentro, porque sin eso, un árbitro no puede tomar una decisión correcta”, explicó, al tiempo que resumía el objetivo último –y para nada sencillo– de ser capaz de anticipar jugadas. “Saber cómo juegan los equipos ayudará al árbitro a determinar dónde estará la siguiente fase del juego y qué pasará a continuación”.