El Arbitraje | Page 3

YOLANDA

PARGA

-Ya tiene un largo recorrido, con 2 Mundiales, 2 Juegos y 1 final de Eurocopa, pero aún es joven. ¿Tiene intención de seguir hasta los 45 o lo dejará antes?

-Que sigas ahí. Así que mientras pueda me mantendré arbitrando. De entrada, ya me he colegiado para la próxima temporada.

-¿Le queda algún sueño por cumplir en el arbitraje?

-No. He estado en los mejores campeonatos, pero no por ello estoy con menos ilusión. Cada designación que recibo la vivo con una alegría enorme. Yo disfruto un montón con lo que haga. Recuerdo que cuando empezaba era la más pequeña y recibía el apoyo y los mimos de todos. Ahora soy casi la abuela [sonríe] y soy yo la que va cuidando a los demás. Pero no por ser mayor y tener más experiencia dejas de aprender.

-Ha sido y es la representante española en las citas más importantes, pero no hay árbitras principales. ¿Por qué?

-Hasta ahora no hemos tenido suerte en ese sentido, pero a veces no es solo cuestión de ser bueno. Hay que estar en el momento idóneo y tener suerte. Ahora están despuntando más colegiadas jóvenes, que vienen muy preparadas, así que no tardaremos en que árbitras principales españolas estén en grandes citas.

-Ha acompañado a árbitros de múltiples nacionalidades. ¿Se entiende bien con ellas?

-FIFA y UEFA intentan que haya una linea de trabajo común en el arbitraje de todas sus federaciones asociadas. Así que no hay problemas. Además, en los partidos internacionales que hay durante el año vamos rotando y al vamos coincidiendo todas con todas, igual al menos una vez al año.

-¿Cómo lleva lo de compaginar la faceta de madre con el arbitraje?

-De locos [suspira]. Mi vida deberia tener 26 o 27 horas. Está claro que la casa siempre es cosa de dos y en ese sentido no hay problema y por eso sale también todo adelante. Lo hablaba el otro día con una compañera de Murcia: al final tienes que ser buena esposa, buena madre, buena árbitra... Pero cuando estás a gusto con lo que haces todo es más fácil.

-Con los padres que tiene, ¿sus hijos serán árbitro también, no?

-Ay pobrecitos [risas]... Otra cosa no, pero en mi casa el fútbol siempre está puesto. Pero los críos deben hacer lo que les gusta.

-Pero, ¿les gustaría que lo fuesen?

-A mí, el arbitraje me gusta mucho. Me ayudó a madurar y a hacerme como persona. Así que a mí sí que me gustaría. Esto es hacer deporte y ayuda a formarte como persona.

Entrevista: lavozdegalicia.es