Edición OCTUBRE digital_octubre | Page 36

36 mercado latino | OCTUBRE 2018 Variedades de lechuga, más conocidos como Retasu. rió si era posible que los fines de semana podría Fujishima acercar- se a los campos de cultivo solo para ir aprendiendo. Y así fue. La experiencia después fue remune- rada y allí pasó tres años. Gracias a ese background pudo animarse a aplicar lo aprendido pero esta vez en un ambiente totalmente distinto y sumamente irregular: el medio peruano.   EN EL PERÚ Y CON MODELO ADAPTADO En noviembre del 2014, Fujishima retornó al país en el marco de la Ley de Reinserción Económica y Social con la idea clara sobre lo que quería: cultivar verduras agro ecológicas, verduras que todavía no levantan vuelo en el país sudameri- cano pero que ofrece un abanico de posibilidades altamente rentables. De esto han pasado ya cuatro años y con sus propias falencias y virtudes, el emprendimiento por el que apostó ha crecido. No hay que olvidar que Fujishi- ma adquirió un tractor y otras he- rramientas en Japón para tecnificar la siembra y luego las trajo al país. Pero iniciarse en esta aventura apasionante pero a la vez sacrificada no es cosa fácil. A ello habría que agregar la falta de apoyo del Estado así como de capacitación. Además tuvo un plan piloto en un área de 1000 m2 que le sirvió para ver la calidad del suelo e ir ajustando detalles. “Porque al piso hay que tratarlo. Hay que introducirle todo lo que le han quitado con la contami- nación, químicos, etc.”, asegura. Consiguió un proveedor cerca a su biohuerto, una clínica que le permitió hacerle un espacio para que pueda ofrecer las verduras. Hoy cultiva normalmente hortalizas y varias verduras japonesas pero su mercado sigue siendo incipien- te pese a todo. Otro problema es el financiamiento. Luis señaló que existen instituciones pero que por lo general solo inyectan recursos cuando los programas, práctica- mente, solo resultan atractivos. Antes, es decir, en el parte de inicio del proyecto, que es la más complicada, la inversión es res- ponsabilidad de cada uno. En su huerto, tiene wasabina, una hortaliza con sabor a wasabi; negi y mitsuna, que son berros japo- neses. Hay una variedad de verdu- ras que tranquilamente se pueden cultivar en nuestro país pero el problema son los costos. Fujishima dice estar dispuesto a compartir su proyecto para sacarlo adelante pero necesita mayor inversión. Al término de la nota, Fujishima se preparaba para seguir aten- diendo a los alumnos que aten- tamente escuchaban la filosofía japonesa para sembrar y rendirle homenaje a la madre naturaleza como solo los orientales saben hacerlo. Porque todo no es sola- mente producir y agotar. También hay un tiempo para agradecer y alejarnos un poco de la peligrosa aventura del consumismo que sin piedad está depredando todos los confines del planeta. Y Luis Fujishi- ma lo sabe mejor que nadie. Chistian Hiyane Yzena MERCADO LATINO LIMA, PERÚ hiyanechris@gmail.com