Folleto Dí Arte
Editorial
El folleto Dí-Arte es desde su primer número nuestro hijo más
sufrido, siempre sometido a diversas contingencias: dinero, venta
de pautas, tiempo…; sin embargo, cada vez que vuelve a salir
publicado, cada vez que tenemos la oportunidad de ver, oler, sentir y
leer su versión impresa nos desborda la emoción, nos complace
como al niño el juguete nuevo; y nos complace porque da cuenta de
nuestro proceso, porque lo escribimos, revisamos y diseñamos
todos, porque nuestro trabajo lo paga, porque es lo que queremos,
no lo que nos toca. Aunque, lo que más nos ha complacido siempre
es su sencillez, su voz, en otras palabras, su autenticidad, pues
nunca se propuso como libro, tampoco como revista, mucho menos
como cuadernillo de artistas consagrados, sólo como un folleto
literario, como una pequeña y menuda muestra de lo que hacemos,
de lo que hacen nuestros amigos y amigas, -algunos de ellos sí
artistas consagrados-, eso es y ha sido siempre el folleto Dí-Arte,
una clara expresión de lo que somos, de lo que amamos, de lo que
hacemos, una expresión de resistencia, de insistencia, de
persistencia…
Cada uno de los números publicados hasta hoy tiene su historia y su
mérito: El primero ser primero, el segundo superar algunas
dificultades del primero, el tercero resultar de la vinculación de
todos a los diferentes procesos de elaboración, el cuarto restringir su
espacio sólo a textos e ilustraciones, excluyendo así la publicidad
externa; los dos especiales ser la memoria del Festival de Poesía al
Parque y este número: nacer en Casa Tríade, ser hijo de un grupo de
lectura renovado y, por supuesto, estar enriquecido por diversas
voces femeninas.
En este número, entonces, se albergan los versos y las líneas de
mujeres primerizas o peritas en el arte de escribir, que con sus
versos o reflexiones nos abren otros escenarios, otras cuestiones,
otros amores; además de sus líneas, se refugian en estas páginas
los versos, las preguntas y los cuestionamientos de algunos
escribientes, que nos llevan del homenaje, pasando por la inquietud,
hasta llegar al rechazo o la ignorancia.
Darío González Arbeláez
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