DUOS - Solo Gerencia Pública LA PARTICIPACIÓN COMUNITARIA | Page 58

tener en cuenta los elementos estructurales de la sociedad (escuela, trabajo, vivienda, salud, ocio) (25). Los análisis de vulnerabilidad no prescinden de los análisis epidemiológicos de riesgo. Establecer asociaciones probabilísticas de la distribución poblacional del consumo entre diferentes condiciones objetivas mensurables como sexo, edad, profesión, prácticas sexuales, etc., seguirá siendo una importante fuente de información. Las situaciones de riesgo, si bien pueden no estar determinadas, suelen estar vinculadas a las condiciones de vida subsumibles en el diagnóstico de pobreza; sin embargo, no alcanza con establecer esta vinculación, sino que ella debería desagregarse para analizar las situaciones vitales ligadas a la pobreza en cuanto a la falta de alternativas y a la dificultad para soslayarlas estableciendo otras posibilidades, así como a las marcas psicosociales que dejan estas situaciones. Hay que tener en cuenta que la vulnerabilidad no es binaria, sino multidimensional y relacional; no es unitaria, siempre hay graduaciones; no es estable, muta constantemente a lo largo del tiempo; las personas no son vulnerables, sino que están vulnerables. Los abordajes de reducción de vulnerabilidad han procurado ampliar el objetivo de las intervenciones desde el plano individual hacia el plano social. La actitud constructivista es la que mejor contribuye a que las personas puedan buscar y apropiarse de las informaciones que tengan sentido para ellas, movilizarse y hallar las alternativas prácticas que permitan superar las situaciones que las hacen vulnerables. Delor y Hubert (26) proponen analizar las vulnerabilidades como un proceso –no como una situación puntual–, y las articulaciones entre lo individual y lo social a partir de tres dimensiones interrelacionadas: a. b. c. trayectorias individuales: tener en cuenta en las diferentes biografías los acontecimientos, hechos, situaciones que marcan giros existenciales, cuya consideración resulta fundamental para entender las transformaciones en sus prácticas y/o niveles de exposición a situaciones de riesgo; vínculos e interacciones: las prácticas de riesgo requieren del encuentro de, al menos, dos personas que actúan en función de sus experiencias, de las posiciones que ocupan en la interacción y del tipo de relación que establecen entre sí; contextos socioinstitucionales: las normas e instituciones sociales, políticas y culturales van condicionando y mediando las prácticas y relaciones entre individuos, suministrándoles o negándoles el acceso a determinados recursos y capitales y, por ende, IV COHORTE DE LA MAESTRIA GERENCIA PUBLICA – ORGANIZACIÓN Y PLANIFICACIÓN COMUNITARIA