DOS AÑOS DEVACACIONES Dos años de vacaciones | Seite 90

Dos Años de Vacaciones www.infotematica.com.ar reconocerás tu error. -Es inútil; estoy cierto de no haberme equivocado. -¡Vaya una terquedad! No vemos absolutamente nada, y... -Es muy natural, puesto que esto tiene menos elevación que el promontorio, lo que disminuye el alcance de la vista. Si estuviésemos a la misma altura en que estaba yo colocado, veríais la línea azul a una distancia de seis o siete millas, y no dudaríais de que está allí, sin que sea posible confundirla con las nubes. -Eso es muy fácil de decir, replicó Wilcox. -Y no menos fácil de probar, respondió Briant. Bajemos las rocas, atravesemos al bosque y marchemos en línea recta hasta que lleguemos. -Bueno, replicó Doniphan; pero en verdad, no sé si vale la pena de que... -Quédate, Doniphan, respondió Briant, quien, fiel a los consejos de Gordon, se contenía, a pesar de la mala voluntad de su compañero. Quédate; Service y yo iremos solos. -Nosotros también, replicó Wilcox. Adelante, Doniphan, adelante. -Cuando almorcemos, dijo Service. -En efecto, contestaron los otros. Y se pusieron a tomar un buen refrigerio, con el apetito y la alegría propios de los pocos años; y una vez terminada la comida, se pusieron en marcha. La primera milla se anduvo sin obstáculo de ninguna clase, encontrándose tan sólo aquí y allí musgos y líquenes que cubrían las tumescencias pedregosas. Algunos arbolitos se agrupaban de trecho en trecho, según su especie; aquí, helechos arborescentes o licopodios; allá, brezos con sus diminutas flores, y berberis, que subido es se 90