DOS AÑOS DEVACACIONES Dos años de vacaciones | Page 89

Dos Años de Vacaciones www.infotematica.com.ar sumo, presentando además algunas irregularidades, en las que nuestros pequeños exploradores encontrarían puntos de apoyo. La ascensión, pues, para muchachos ágiles, no era difícil, y llegarían sin mucho trabajo a lo alto, si un nuevo derrumbamiento no lo impedía. Empezaron a subir. Doniphan se lanzó el primero al montón de piedras hacinadas en la base. -¡Espera!... ¡Espera!... exclamó Briant. ¡No cometamos imprudencias!... Pero Doniphan no le hizo caso, y como quería, por amor propio, adelantar a sus compañeros, y sobre todo a Briant, llegó pronto a la mitad de la altura. Los demás le imitaron, procurando no colocarse directamente detrás de él, a fin de evitar el choque de los cantos que se desprendían y rodaban hasta el suelo. Sin incidente alguno llegaron a la altura, habiendo tenido Doniphan la satisfacción de ser el primero que pisara la cresta de las rocas. En seguida sacó el anteojo y fijó si mirada a lo largo de aquellos bosques, que se perdían de vista en dirección al Este. Era el mismo panorama de verdura y cielo que Briant había visto desde el cabo, si bien aparecía menos profundo, porque el punto de observación primero tenía unos cien pies más de altura que el acantilado. -¿No ves nada? preguntó Wilcox. Y Doniphan le entregó el catalejo, pintándose en sus facciones una viva satisfacción. -No veo nada de agua, repuso Wilcox. -Será, probablemente, porque no la haya por ese lado. Puedes mirar, Briant, y supongo que 89