DOS AÑOS DEVACACIONES Dos años de vacaciones | Page 68

Dos Años de Vacaciones www.infotematica.com.ar y el cielo completamente despejado de nubes, era preciso aprovecharle de tales circunstancias, pues si los vapores llegaban a amontonarse por la tarde hacia el Este, el resultado de la expedición sería nulo. Durante la primera hora, Briant anduvo con bastante rapidez, recorriendo la mitad del trayecto, y por lo tanto, no presentándose ningún obstáculo, contaba con llegar al promontorio sobre las ocho de la mañana; pero a medida que el acantilado se acercaba a los arrecifes, el suelo ofrecía más dificultades, pues el camino arenoso era tanto más estrecho cuanto más avanzaba hacia las rompientes, y en vez de aquel terreno, movedizo, sí, pero seguro, que se extendía entre el bosque y el mar, en las cercanías del río nuestro joven se vio reducido a aventurarse a través de un sinnúmero de rocas resbaladizas, de balsas de agua que tenía que rodear, de piedras movedizas, sobre las que no encontraba suficiente apoyo, ocasionándole todo esto una gran fatiga, y, lo que era aun más sensible, un retraso de dos horas por lo menos. -¡Es preciso, no obstante, que yo llegue al cabo antes de la pleamar! se decía Briant. Esta parte de la playa ha sido cubierta por la última marea, y lo estará también por la próxima hasta el pie del acantilado. Si me viese obligado a retroceder o a refugiarme sobre alguna roca, llegaría demasiado tarde. ¡Es necesario que pase, cueste lo que me cueste, antes de que las olas invadan la playa! Y el valeroso muchacho, no haciendo caso de la fatiga que empezaba a entumecer sus músculos, procuró tomar el camino más corto. Tuvo muchas veces que quitarse botas y calcetines para atravesar anchas lagunas con el agua a media pierna, y luego, cuando se encontraba otra vez en la superficie de los arrecifes, seguía su camino, no sin tener alguna 68