DOS AÑOS DEVACACIONES Dos años de vacaciones | Seite 11

Dos Años de Vacaciones www.infotematica.com.ar tengáis miedo!... Entonces, bajando hasta el suelo un farol que tenía en la mano, vio que cierta porción de agua corría de un lado a otro del yate. ¿De dónde era aquella agua? ¿Había penetrado por alguna grieta? Esto era preciso averiguar. Contiguo al salón se encontraba una gran cámara, luego el comedor, y después la habitación de los tripulantes. Briant recorrió dichos departamentos y observó que el agua no penetraba ni por encima ni por debajo de la línea de flotación. Esta agua, despedida hacia popa por la inclinación del buque, provenía de las olas que entraban por la proa, y filtraba por las rendijas de la toldilla del puesto de la tripulación. No había que temer ningún peligro por aquel lado. Briant tranquilizó a sus compañeros cuando volvió a pasar por el salón, y un poco menos inquieto, ocupó de nuevo su sitio en el timón. El schooner, sólidamente construido, forrado con buenas planchas de cobre, no podía hacer agua y estaba en estado de resistir el embate de las olas. Sería como la una de la mañana. En aquel momento la noche era cada vez más oscura por el espesor de las nubes; la borrasca se desencadenaba con atronadora violencia, y el yate navegaba con sin igual velocidad, saludado por las gaviotas con gritos agudos que rasgaban los aires. La presencia de estas aves ¿era señal de que la tierra se hallaba cerca? No, porque se las encuentra a veces a varios centenares de leguas de la costa. Además, impotentes para luchar contra la corriente aérea, esos pájaros, que sienten placer en medio de las tormentas, la seguían como el schooner, al que ninguna fuerza humana hubiera podido detener. Una hora más tarde lo que quedaba de la mesana 11