14 de febrero: Andrés, que me espera en la puerta, con flores, me pide perdón y me dice que soy una persona muy especial para él, nos besamos. Me siento feliz.
Al día siguiente de aquellla bella declaración, me llevó,engañada, a un lugar apartado y, una vez allí, descargó toda su rabia y su frustración contra mí.
Afortunadamente, alguien que pasaba por allí me socorrió, avisó a una ambulancia y me llevó al hospital. Aún consciente, toda mi vida pasó por mi mente en un segundo.
¿Superaré ésto?¿seguiré viva mañana?
Siento miedo...