Divertydoo Magazine nº3 - Julio 2017 | 页面 56

Allí subiremos al vehículo 4x4 que nos conducirá a la reserva. Pasaremos por caminos boscosos y podremos contemplar a los animales que campan libremente por la zona. Podemos observar bisontes europeos. Asimismo, diversas razas de caballos que mantienen la morfología de aquellos que vivieron durante el Paleolítico:

-Tarpan, especie extinguida en Rusia y que se intentÓ recuperar desde los años 30 del s.XX, dando lugar a una derivación de la raza Konic y es la que encontramos en Paleolítico Vivo.

-Przewalski, caballo salvaje de origen Mongol.

Por otra parte, también podemos disfrutar de manadas de uros, que son el antepasado salvaje de nuestras razas domésticas.

Pero en Paleolítico Vivo no solo disfrutaremos de la fauna, sino que también nos apearemos del vehículo para disfrutar de recreaciones de la vida de los hombres del paleolítico. En medio del bosque conoceremos sus campamentos, pinturas, utillaje,...

No os preocupéis por los peques, que el recorrido a pie es corto y de poca dificultad. El safari es apto para todas las edades. Además, los grupos son reducidos y el todoterreno va parando para poder acercarse lo máximo posible a los animales, con lo que podréis disfrutarlos y sacar fotos sin problema.

Cada safari es diferente ya que, a pesar de que el recorrido sea el mismo, los animales interaccionarán de forma distinta, con lo que contaremos seguro con un montón de anécdotas: bien que se peleen para afianzar jerarquías, que alguna yegua se ponga de parto, que se nos pare delante una manada,...

En fin, la aventura es la aventura.

Sin duda hacer un safari prehistórico constituye una experiencia diferente y enriquecedora que podéis complementar con la visita al Parque Arqueológico y los yacimientos de Atapuerca y al museo de la evolución humana en la misma ciudad de Burgos.

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