ganas, la pasión que sentía en mi alma por el baile eran como un motor, que
nunca se cansaba. Lloré, sudé y reí sobre todo muchísimo. Pasaron así
1,2,3…8,9,10 meses y faltaba uno para la tan anhelada competencia. El último
mes, octubre fue el más tensionante. Debíamos preparar vestuario, peinado,
el cual fue hecho con trenzas, maquillaje y pulir el mon taje que se iba a
presentar, pulir, pulir y… ah! Pulir…
Y llegó el día, llegamos al coliseo en donde se iba realizar el Hip-Hop dance
champions (nacionales de hip-hop clasificatorias para el mundial). Los
nervios llegaron y consigo las ganas de romper tarima. Inscripciones, primeras
categorías las cuales eran varsity, junior, adult, y finalmente la megacrew.
Ver a tantos grupos repartidos en estas categorías, fue muy emocionante y
muy severo. Llegó la últimas categorías y el momento de calentar y estirar
para subir a tarima.
Nos llamaron a tarima y en ese momento de nervios, de emoción y un sin fin
de emociones revueltas, recordé todo lo vivido para estar allí, cada risa,
cada noche que tenía que llegar cansada a hacer tareas, por los sábados que
me levantaba temprano y más. Las chicas: Dani, Akemy, Karen, Natalia,
Laura, Karol, Catalina, Lorena, Natalia, Chiqui, Laura Torres, mi Beff ( best
friend forever) Yuliana, Lelè y los Chicos: pipe, Félix, Charru, Tabares, Santi,
Eduard, Camilo, Pipi, Daniel, Juan Pablo. A todos los guardo en mis
recuerdos, en mi alma, por todo lo vivido, incluido lo malo, gracias!
Finalmente, solo puedo decir que los cuatro minutos que bailé aquel día en
esa tarima, fueron los cuatro minutos más fugaces, completos y vivos de
toda mi existencia. Todo estaba en sintonía, la música, mi mente, las
personas con las que bailaba y mis sentimientos. Todo tenía tanta perfección