El Complemento y Gran Amor de mi Vida
La vida transcurría vacía, salía y llegaba; como una máquina andaba. Sentía
que los días se iban con el viento que soplaba y yo realmente no hacía nada
que me llenara.
Como un árbol con sus hojas que caen cuando es tiempo, era yo, y muchos
de los momentos que en aquellos tiempos por mi vida pasaron y debían
marcharse, se fueron yendo.
Hoy después de cuatro años, después de aquellos días que parecían de
colores reales, pero no eran más que tonos artificiales, estoy viva, FELIZ.
Recuerdo tan claramente aquel día en el que conocí a mi amor. Una tarde
en el año 2014, DIOS me guió hacia aquellas lindas personas que traerían
consigo la danza, y sin saberlo llevaron a mi lo que iba a estructurarme, iba a
cambiar mi vida. Así comencé a bailar con Daniela (la guardo en mi corazón
y en mi danza siempre está presente), un chico al que le decían Funni y Lele.
Mi vida comenzaría a tomar sabores y matices de todos los colores, la música
se acompasaba con los movimientos de mi cuerpo, me sentía viva, segura y
con ganas de más.
En enero del año 2016 llegó Camilo un coreógrafo que marcó mi danza, éste
hombre que con su alegría y tonterías alegraba los ensayos, además, que
trajo consigo la ilusión de mi primera competencia, que era para mí un reto
y un sueño grande. ¡Así empezó el trabajo!
Los ensayos iban de tres a cuatro días en la semana, además, de cumplir con
el colegio y lo que me correspondía hacer en mi casa, era duro! Pero las