Después del amor Después del amor | Page 14

Llovía mucho. Sabía que el viejo caserón donde vivía se estaría inundando porque estaba lleno de goteras. Fui a ayudarle a sacar el agua. Solía hacerlo, me gustaba sorprenderle. Cuando llegué abrí la puerta, no tenía cerrojo. Subí las escaleras, entré en su cuarto y le encontré desnudo, con una mujer yaciendo sobre su cama. Me miró sin decir nada. Bajé llorando las escaleras y él detrás de mí.

Empecé a decirle por qué así, de ese modo, si siempre le había querido. Me agarró del brazo para sacarme de la casa, intenté zafarme, pero no podía, su fuerza era mayor que la mía. Me sentía del todo indefensa. Recuerdo que me agarró de los pelos, después todo fue como un torbellino, una de mis peores pesadillas. No podía defenderme y el no paraba. Me llevo arrastrando de los pelos, yo seguía intentando defenderme, y es espantoso sentirse tan frágil. Cuando por fin me sacó de la casa me amenazó si volvía a entrar y me gritó que me fuera.

Me levanté, llovía y llovía sin cesar, y caminé, temblando del miedo y el espanto, quería llegar a algún lugar seguro donde resguardarme. Pensé en mis padres, en mis hermanos, y en todo lo que lucharon para salir adelante, y eso me daba fuerza, amor y calor para seguir adelante aun cuando me sentía del todo desolada. Una buena mujer, a la que siempre le estaré agradecida, viéndome, me recogió en su casa. Me abrazó, me dio amor y curó mis heridas.

Ahora salgo de ver a mi ginecóloga. No me cuidé de usar preservativo. Ahora sé que nada es estable. Sigo teniendo miedo, pero estoy segura de que no quiero una vida así, y sé que esa pesadilla me va a fortalecer, porque, aunque aún tengo algunos moretones, donde realmente fui golpeada fue en mi humanidad, en mi alma, además de un doloroso desgarro en todo mi ser

Ni una menos