DERROTA MUNDIAL - EDICIÓN HOMENAJE AL AUTOR DERROTA MUNDIAL (Edición Homenaje) | Page 561

DERROTA MUNDIAL C A P I T U L O XI D e rr ot a M un d i a l (1945-1965) Se Consuma la Victoria, Pero ¿Victoria de Quién? Remachando la Derrota del Mundo Occidental. Asia fue Traicionada y Entregada al Bolchevismo. 697 Millones más de Vasallos para el Marxismo Israelita. La "Libertad" que Roosevelt Propició. Tráfico con la Bomba Atómica. Stalin Rompe con el Judaísmo y Muere Súbitamente. Judíos en las dos Barajas en Juego. Fin del Coloniaje Occidental, Pero en Beneficio de la URSS. Los Desórdenes en Iberoamérica. Tres Desventajas que el Comunismo no ha Superado. El Anticomunismo, en Manos de Comunistas. Ante el Abismo. SE CONSUMA LA VICTORIA, PERO ¿VICTORIA DE QUIEN? Cuando Japón se deslumbró ante los mañosos informes de los agentes secretos de Rockefeller y atacó a Pearl Harbor, en vez de atacar a Rusia, por insospechado camino estaba así facilitando su propia derrota. El Mikado creyó más inteligente ocupar colonias desguarnecidas que cumplir su alianza con Hitler para aniquilar al marxismo judío. Las fuerzas armadas del Japón eran mucho menores de lo que generalmente se creía. Descontando sus grandes pero no motorizados ejércitos inmovilizados en China, sólo disponía de 400,000 hombres (26 divisiones) y.3,000 aeroplanos para su campaña a través d e 5,000 kilómetros de mar. Desde Tokio hasta Bírmania y Sumatra, y desde las Islas Salomón hasta Guam, los japoneses lograron triunfos espectaculares, pero atomizaron sus escasas fuerzas operativas al ir dejando guarniciones en cada posesión capturada. En cuanto los aliados dispusieron en 1943 de 10 divisiones (4 de ellas norteamericanas y 6 australianas), la suerte de Japón quedó sellada. Sus contingentes no podían agruparse en una sola isla, en tanto que los atacantes iban pegando con fuerzas concentradas en cada una de las débiles y dispersas posesiones japonesas. A partir de ese año la derrota del Japón comenzó a avanzar con lentitud, pero inflexiblemente. En el Pacífico no llegaron a librarse batallas gigantescas como las de Europa, donde las divisiones contendientes se contaban por centenas y los tanques por millares. La mayor 561