DERROTA MUNDIAL - EDICIÓN HOMENAJE AL AUTOR DERROTA MUNDIAL (Edición Homenaje) | Seite 486
Salvador Borrego
escrúpulos de conciencia y hasta hemos saboteado sus órdenes o no las hemos ejecutado,
no hemos comprendido la necesidad del momento".
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"¿Ha visto usted los niños de pecho asesinados en Neutief? ¿Ha visto a las mujeres que
apenas podían arrastrarse, ultrajadas 40 veces? ¿Y a las niñas de 12 años que se
desangraban con sus cuerpos estragados?... ¡Qué terriblemente nobles se presentan esos
fariseos! ¡Luchan por la humanidad y el Derecho! ¡Qué bien suena! Y se unen a un
continente de bestias... En pocos años comprenderán su estupidez cuando les llegue hasta
el cuello, cuando les llegue al propio cuello la ola de asesinatos. Entonces despertarán
asustados... Náuseas me sobrevienen cuando escucho la propaganda radiada de Londres y
Nueva York, como si nos quisieran enseñar Derecho y humanidad…
Los pueblos civilizados reprobarán alguna vez su propia historia política, pero entonces
será demasiado tarde... "¿Para qué hemos de seguir luchando? ¿Para Europa y para los
otros que en nombre de Dios escriben nuestros pecados con letras mayúsculas y los de los
rusos con minúsculas apenas legibles? ¡No! Para eso, perezcamos antes; arrojémonos,
sencillamente, en los brazos del infierno que viene del Este".
UN EJÉRCITO NO VENCIDO POR NINGÚN OTRO
La disciplina se quebrantó gravemente en los primeros meses de 1945. Restos de los
ejércitos 2º y 3º aún retrocedían confusamente en la zona de Prusia Oriental. Las SS
intervinieron con implacable fanatismo y colgaban a los desertores. En Koenigsberg y en
Dantzig muchos soldados acabaron sus días pendiendo de andamios o postes de
alumbrado, con letreros que decían: "Cuelgo aquí porque abandoné mi unidad". "Yo soy un
desertor". "Fui cobarde en el combate".
El 24 de abril (1945) terminó la penúltima gran batalla del frente germanosoviético.
Remanentes de 50 divisiones alemanas, con efectivos correspondientes a 31 (470,000
hombres) lucharon de espaldas al mar durante 101 días contra 60 divisiones soviéticas, diez
de las cuales eran blindadas. Tan sólo en la zona de Koenigsberg perecieron, 42,000
soldados. Para entonces los soviéticos tenían una superioridad d e 11 a 1 en infantería y de
20 a 1 en artillería.
Casi seis años después de iniciada la contienda, los ejércitos de las potencias
occidentales y el ejército bolchevique convergieron en el corazón de Alemania. Los
soviéticos franquearon su cortina de hierro e hicieron su aparición en la Europa Central.
Quienes los contemplaban por primera vez quedaron sorprendidos al ver cuan alto por-
centaje de masas desorganizadas, primitivas y sanguinarias, constituían las últimas reservas
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Se refería, por ejemplo, a la "Orden de los Comisarios", de Hitler, según la cual debería ejecutarse a
todo comisario judío capturado.
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