DERROTA MUNDIAL - EDICIÓN HOMENAJE AL AUTOR DERROTA MUNDIAL (Edición Homenaje) | Page 466
Salvador Borrego
Durante el primer semestre de 1944 las aviaciones aliadas trataron de aniquilar a la
aviación alemana, tanto en combates aéreos como arrasándole sus veinte principales
fábricas. La ofensiva produjo muchas bajas, pero la Luftwaffe volvía una y otra vez como el
ave Fénix, a resurgir de sus cenizas. Speer dispersó la fabricación de aviones en 729
pequeñas plantas en las aldeas, en. los bosques, en las minas, en los desfiladeros, y la
producción aumentó pese al huracán de fuego. Al descargarse la invasión aliada en
Normandía, sólo cien cazas alemanes guarnecían esa región, contra 12,837 aviones
angloamericanos. Pero en los siguientes días comenzaron a salir de las fábricas cientos de
nuevos cazas, que se empeñaron inmediatamente en la lucha. En un mes de rabiosos
combates cayeron 1,000 aviones alemanes, que una semana más tarde habían sido ya
repuestos.
En el frente soviético, una parte de la Luftwaffe luchaba tan resueltamente en el aire
como el ejército lo hacía en tierra. Hubo pilotos que alcanzaron marcas increíbles de
victorias, como el teniente Hartmann, comandante de Ala de una Escuadra de Cazas, que
en agosto completó su victoria 301. El capitán Barkhorn llegó a 300. El récord más alto de
la primera guerra mundial correspondió a Von Richthofen con 81 aviones derribados.
En el segundo semestre de 1944 la aviación soviética contaba ya con impresionantes
cantidades de aviones norteamericanos, rusos e ingleses, pero su capacidad operativa seguía
siendo deficiente. En realidad nunca pudo recobrarse cabalmente de la mortal herida que
la aviación alemana le infirió en el primer año de lucha, al destruirle 20,058 aviones y
eliminar a miles de peritos. También los laboratorios en que los soviéticos experimentaban
la construcción de equipos de radar, en Leningrado, fueron volados en 1941 por la
Luftwaffe.
Posteriormente llegaron radares norteamericanos e ingleses, pero la desorganización
era ya tan grande en las fuerzas aéreas rusas que no mejoró considerablemente la situación.
La superioridad cualitativa de la aviación alemana se mantuvo casí hasta el final. Así,
porejemplo, pudo dar uno de sus últimos golpes en el frente ruso el 22 de junio de 1944.
El día 21 una gran flota de 69 tetramotores de Roosevelt atravesó Europa volando a
gran altura y aterrizó en la base soviética de Poltava, en Ucrania. La base aérea alemana más
próxima se hallaba a mil kilómetros de distancia, en el aeródromo de Brest Litovks. El 4º
Cuerpo Aéreo Alemán recibió entonces instrucciones de llevar inmediatamente aviones a
Minsk para cargar bombas y lanzar un ataque a las 12 de la noche. La estación alemana de
radar en Minsk y la estación giratoria de gran alcance de Varsovia dirigían la operación.
Doscientos aviones, con mayor carga de gasolina que de bombas, se elevaron a las 9 de la
noche. Lo que ocurrió entonces en Poltava, visto desde el lado soviético por el periodista
americano William L. WhitS, testigo de la escena, fue narrado así:
"Llegaron 69 tetramotores. Se consideraban ahí seguros, a 640 kilómetros de las líneas
alemanas. Ningún bombardero germano podrá llegar hasta aquí... Por la nocne oímos
ruido de motores; creíamos que eran cazas soviéticos. De pronto, se iluminó el cielo.
Corrimos a los refugios. Luego empezó el bombardeo. .Parecía una página arrancada de
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