DERROTA MUNDIAL - EDICIÓN HOMENAJE AL AUTOR DERROTA MUNDIAL (Edición Homenaje) | Page 447
DERROTA MUNDIAL
Rommel —hasta quien
los hilos de la conspiración
habían llegado mañosamente
a través de su esposa— nunca
estuvo de acuerdo en que
Hitler fuera asesinado, mas
se le había inmiscuido en la
conspiración y su nombre
figuraba como uno de los
probables sucesores del
Führer,
como
Ministro
Presidente. Cuando estos do-
cumentos cayeron en poder
de Himmler la culpabilidad
A la derecha Mariscal Von Kluge. Semanas más tarde
escribia: “No puedo resistir el reproche de que he
sellado la suerte de Occidente a través de medidad
defectuosas… Saqué una conclusión de todo esto y me
estoy desapachando hacia donde ya se encuentran
miles de mis camaradas”…
de Rommel no tenía defensa
alguna. Hitler le envió dos
generales que lo pusieron a
escoger entre ir a un tribunal
a correr el riesgo del
deshonor o suicidarse.
Rommel se decidió por
esto último; instantes después se puso su abrigo, cogió su bastón de mariscal, refirió lo ante-
rior a su hijo Manfred, de 16 años, del servicio antiaéreo, y se despidió de su esposa.
"Dentro de 25 minutos estaré muerto", dijo segundos antes de partir. Horas después se le
rendían honores militares a su cadáver con la Marcha Fúnebre de Sigfrido. El que varias
veces resistió el embate de fuerzas superiores en el desierto; el que tres veces desmanteló al
octavo ejército británico, había caído víctima de un momento de debilidad en el que el
doctor Stroling lo envolvió en reticentes circunloquios de conspiración. La causa de su
muerte se guardo en secreto para no desmoralizar a las tropas alemanas que fanáticamente
seguían luchando en el frente.
En momentos en que el frente reclamaba toda la atención del Alto Mando, Hitler tuvo
que realizar una reorganización general,y reiteró:
"No retrocederé en la lucha... Cualesquiera que sean los golpes que nos dé el Destino,
yo estaré siempre en mi lugar para mantener en alto la bandera".
Refiriéndose al atentado, dijo Hitler: "El Estado Mayor General es la última de las
logias masónicas que desgraciadamente he olvidado disolver". Añadió que la conjura
causaría muy desfavorables repercusiones entre los aliados de Alemania. (En efecto,
semanas después Rumania y Finlandia rompían su alianza con Berlín). v el día del atentado
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