DERROTA MUNDIAL - EDICIÓN HOMENAJE AL AUTOR DERROTA MUNDIAL (Edición Homenaje) | Page 301
DERROTA MUNDIAL
Hasta qué punto irreconocible la propaganda falseó la historia, lo revelan numerosos
documentos de origen británico, según los cuales Hitler —representado como un
monstruo ajeno a toda consideración humanitaria— se opuso al terrorismo aéreo, en tanto
que Churchill y Roosevelt —presentados como campeones del humanitarismo y la
legalidad— practicaron los bombardeos terroristas desde 1940 y 1942, hasta que Alemania
fue aniquilada en 1945. "Durante 1942, el diluvio de bombas fue haciéndose cada vez más
frecuente, a cuenta de un total de 2.700,000 toneladas que Roosevelt mandaría arrojar
sobre Alemania.
137
La devastación de hogares y la matanza de civiles en masa fue un terrorífico intento
para minar la retaguardia del Ejército Alemán, que en el frente ruso estaba apunto de
derribar el imperio del marxismo israelita.
Los cazas alemanes de la Europa Occidental (debilitados siempre por las sangrías en el
frente soviético y en África), apenas tenían descanso tratando de interceptar a los
bombarderos. Muchos pilotos alcanzaron marcas increíbles, como el capitán Osterman,
que murió en combate el 13 de agosto, después de una carrera en que había logrado cien
victorias.
Ante el abrumador acoso, Hitler comentó que la guerra sólo podía terminar con
una catástrofe para el Imperio Británico. "Su coalición con Rusia es inmoral y
antinatural... Estos estados que se han aliado al bolchevismo, probablemente se
convertirán muy pronto en víctimas del mismo".
Por otra parte, en el Alto Mando Alemán habían surgido diferencias de criterio
respecto a la forma de habilitar a la Luftwaffe para las nuevas cargas que le iban
acumulando. Goering, que la había creado de la nada, se echó a dormir en sus laureles.
Con los primeros triunfos comenzó a volverse apático. En 1940 ordenó casi suspender
las investigaciones acerca de los aviones de chorro, alegando que "no confiaba en
fantasías". En 1941 juzgó suficiente la producción de 500 aviones mensuales y apoyó a
los peritos que dictaminaron que no podían fabricarse más. (Tres años después, bajo
condiciones peores, Speer iba a producir 3,300 por mes). Por último, en 1942 Goering
se hacía el desentendido ante el aumento de los aviones ingleses y norteamericanos.
Por su parte, Hitler intervenía más y más en la discusión de detalles técnicos. Contra
la opinión de los expertos, dijo que el acoplamiento de los motores en el He-177 era
137
"Reivindicación de los Bombardeos". J. M. Spaight, ex Secretario del Ministerio del Aire. Londres.
"El Crimen de Nuremberg".—Por F. J. P. Véale, Británico.
"Ofensiva de Bombardeos".—Por el Mariscal del Aire Sir Arthur Harris. Londres.
"El Fantasma dé Douhet".—J. M. Spaight.
301