DERROTA MUNDIAL - EDICIÓN HOMENAJE AL AUTOR DERROTA MUNDIAL (Edición Homenaje) | Página 289

DERROTA MUNDIAL Pero tan grande es el poder de los amos del CRE que el Congreso nunca se ha atrevido a denunciarlos ni a perseguirlos por su alta traición". 127 Esta revelación coincide con el testimonio del mayor general Charles A. Willoughby, jefe del Servicio Aliado de Inteligencia en Tokio, quien declaró que el Instituto de Relaciones en el Pacífico, (de Rockefeller) empleó la red de espionaje de Richard Sorge para hacer que Japón desistiera de su ataque a Rusia y se lanzara contra Pearl Harbor, cuya guarnición se hallaba sorprendentemente desprevenida. Afirma que los agentes secretos conocían hasta la fecha y la hora en que se produciría el ataque. La obra de los agentes de Rockefeller fue un fantástico "quite" que el poder israelita de Estados Unidos le hizo al toro japonés, en beneficio del marxismo israelita de la URSS. Si ese 7 de diciembre de 1941 los japoneses atacan a Rusia en vez de atacar a Pearl Harbor, el Kremlin no hubiera podido lanzar su contraofensiva de invierno a las puertas de Moscú. Esto habría sido sencillamente mortal para el ejército rojo. Las fuerzas japonesas eran insuficientes .para una campaña en los vastos espacios del Pacífico, dispersadas a 5,000 kilómetros de sus bases terrestres, pero en Siberia hubieran ganado mayor concentración de fuego —con abastecimientos seguros— para atraer y derro- tar por lo menos a 50 divisiones soviéticas. Su esfuerzo se habría coordinado ahí con el del ejército alemán. Precisamente por eso el Consejo de Relaciones Exteriores (de Rockefeller) pugnó por evitarlo. Ya en 1926 este magnate había concertado una especie de convenio con la URSS para ayudarla económicamente. El investigador norteamericano Josephson llamó a ese convenio el "Eje Rockefeller-Unión Soviética". El almirante norteamericano Robert A. Theobald afirma que la flota del Pacífico fue intencionalmente debilitada y anclada en Pearl Harbor, en ostensible pasividad y desprevención, para servir de anzuelo y atraer un ataque de sorpresa por parte de Japón. Dice que Roosevelt sacrificó a los 4,575 norteamericanos muertos o heridos en Pearl Harbor, además de las 18 unidades navales hundidas o dañadas y los 177 aviones destruidos. Agrega el Almirante Theobald que "Washington sabía que la aviación atacaría Pearl Harbor a las 8 a. m. Lo supo con suficiente certeza al menos cuatro horas antes... Fue una hora antes cuando se envió un mensaje de alarma a Hawaii... pero por vía ordinaría de radiotelégrafo, teniendo a mano el teléfono transpacífico. Dicho mensaje llegó al general Short seis horas más tarde y al almirante Kimmel ocho horas ¡después del ataque!" Theobald considera que Roosevelt buscó el ataque "deliberadamente" por constarle que 127 "Rockefeller Intemacionalista".—Pot Emmanuel M. Josephson. 289