DERROTA MUNDIAL - EDICIÓN HOMENAJE AL AUTOR DERROTA MUNDIAL (Edición Homenaje) | Page 282

Salvador Borrego que Hopkigns se quejaba de que "toda la población católica" de Estados Unidos se oponía a ayudar a los bolcheviques. Y por eso, precisamente, se le pedía a Stalin que contribuyera a en ganar a los católicos haciéndoles creer que el marxismo prescindía súbitamente de su esencia antirreligiosa. Roosevelt y sus asesores judíos sabían perfectamente que esa "conversión" era falsa, tanto así que Mr. Harriman (hebreo) informó confidencialmente a la Casa Blanca que el culto religioso seguía siendo, perseguido en Rusia y que nadie menor de 30 años podía practicarlo. "Desde luego —decía su informe— incurre en delito grave cualquiera que imbuye ideas religiosas a los menores de 16 años... Las prácticas religiosas sólo se toleran bajo una estrecha vigilancia de la GPU, a fin de mantenerlas sometidas a una rigurosa fiscalización, como un fuego que se deja arder mientras es fácil aplastarlo de un pisotón... es incuestionable que los comunistas proseguirán la educación antirreligiosa de los jóvenes hasta los16 años". Sin embargo, de todo esto se guardaba silencio, y en cambio el cierre de la revista "El Ateo" se presentaba como la conversión de la URSS. Era el contubernio de los judíos del Kremlin y de la Casa Blanca para engañar al pueblo norteamericano. El mismo contubernio que realizó el milagro de que los norteamericanos, esen- cialmente enemigos de la tiranía bolchevique fueran insensiblemente empujados a combatir por ella. Harry Hopkins, principal consejero de Roosevelt. Voló a Moscú a ofrecer ayuda incondicional. Alentaba a Churchill a no hacer la paz. 282 Nervioso ante el ataque alemán a la URSS, Roosevelt burló las leyes de neutralidad y ordenó congelar los créditos de Alemania en Estados Unidos y cerrar consulados. En septiembre el Canadá fue forzado a entrar en la guerra contra los alemanes. Y más nervioso aún con las primeras derrotas soviéticas, Roosevelt ordenó ocupar Islandia para usarla como base antisubmarina y el 17 de noviembre dispuso que los mercantes americanos fueran artillados, que llevaran armas a la URSS y que abrieran el fuego contra los submarinos germanos. Seis meses antes la Marina había querido eliminar de sus filas a los comunistas y Roosevelt había dicho al