Calidad de los suministros. Con este criterio se mide el nivel de cumplimiento por
parte del proveedor de las especificaciones definidas por la empresa, es decir, hasta
qué punto ha suministrado exactamente lo que se le había solicitado. Para evaluar
la calidad de los suministros, se tienen en cuenta los resultados de los controles de
recepción y las posibles incidencias que el producto suministrado haya podido
generar en el proceso de producción.
Fiabilidad del plazo de los suministros. Se mide el grado de cumplimiento por parte
del proveedor de los plazos de entrega fijados. Este criterio es importante en
algunos casos, porque un retraso en una entrega de materia prima puede hacer
parar el proceso productivo.
Flexibilidad del proveedor. Este criterio refleja el grado de adaptación del proveedor
a las necesidades de la empresa. Por ejemplo, la capacidad de reacción ante un
pedido urgente que no estaba previsto.
Fiabilidad de la información. Aquí se valora la relación administrativa con el
proveedor: la calidad de sus ofertas, la fiabilidad de sus albaranes y facturas, el
cumplimiento de plazos en la facturación.
Competitividad. Nivel de precios. Este criterio tiene en cuenta la relación entre el
precio de los productos suministrados por el proveedor y su calidad, así como la
comparación entre el precio del proveedor y los del resto de proveedores. No se
trata de valorar mejor al proveedor más barato, sino a aquel que tenga una mejor
relación calidad-precio dentro del mercado.
3.4.3. Alianzas estratégicas
Una alianza estratégica es una relación entre dos o más entidades que acuerdan
compartir los recursos para lograr un objetivo de beneficio mutuo. Por ejemplo, una
empresa fabrica y distribuye un producto en los Estados Unidos y desea venderlo
en otros países. Otra compañía quiere expandir su línea de productos con el tipo de
producto que la primera empresa fabrica y tiene un canal de distribución en todo el
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