Juliette miró ahí con su lupa y había una mini casa, de ella salió algo peludo con orejas y cola puntiaguda que parecía un mini gato, el cual dijo con una voz muy aguda:
- ¡Ey! ¿Por qué hacen tanto alboroto?
- Solo quería ver quiénes eran y…¿qué son?- dijo Juliette.
- Somos lo que se crea cuando un pelo de gato y saliva del mismo se mezclan, respondió el mini gato.
- ¡Ah! - dijo Marie sorprendida y preguntó -¿ustedes son los que roban todas mis cosas?
- Emm…¡¡sí!! Las usamos como material de construcción para nuestra casa- respondió el mini gato.
- Bueno, si ustedes prometen no hacer tanto ruido los dejo quedarse con todas las cosas que me sacaron- dijo Marie.
- ¡Trato hecho!- acordaron los mini gatos.
- ¡Gracias, Juliette! No lo podría haber hecho sin vos- dijo Marie.
- De nada, pero al que debes agradecerle es a Paul- respondió Juliette.
- ¡Gracias, Paul!- dijo entonces Marie.
Paul ladró y ese ladrido significó el adiós a esta tan extraña historia.