Un día de primavera, yo estaba fumando una pipa cuando recibí una llamada de una señora llamada Lisa. Ella me dijo que había desaparecido el gato del vecino y que fuera rápido.
Yo fui y me encontré con una extraña escena del crimen. Lisa dijo:
-Yo estaba trabajando. Cuando volví encontré todo destrozado, no supe que hacer, porque aparte había un tremendo agujero que llevaba a la casa de mi vecino.
Le dije que volvería al día siguiente, que no se preocupara, porque iba a solucionar este problema. Me fui al parque, siempre con mi pipa en la mano, vi un envase en el piso con la marca de una comida para gatos, y me hizo recordar al caso de la mañana. Pasó una viejita y me dijo:
-Huy, esa marca es muy buena, es la preferida de mi gato Oliver. Él es un buen gatito y si no le doy de comer esa comida se vuelve loco. Es muy lindo y…
Yo dije:
-Señora, ya sé, entendí que le fascina su gato.
Empecé a investigar y llamé a la fábrica.
Me dijeron:
-Hola, si ¿Quién habla?
- Habla Robert- respondí –Necesito saber de qué está hecha su comida.
-De pescado, señor- dijo.
-Bueno. Muchas gracias.
Más tarde, fui a visitar la fábrica. Cuando llegue, vi todo lleno de piel de gatos para hacer zapatos y carne de ellos para hacer la comida. Ahí me di cuenta de que no era cierto lo que me decía el del teléfono. El jefe de la fábrica fue preso porque no se puede hacer comida con gatos, matarlos y robarlos.
Después de unos tres años me dijeron los obreros que ellos estaban obligados a no decir nada de lo que sucedía en la fábrica, que el jefe no sabía nada. Toda esta idea y toda la secuencia había sido culpa de una tal señora llamada Lisa. Me di cuenta de que la culpable era ella, que ella mataba a los gatos y aparte vendía esta carne alguna fábricas más diciendo que era carne de pescado y piel artificial. Lisa me había llamado por una razón específica, nadie sospecharía sobre una chica linda tan buena que llamaba por los problemas de los demás.
El señor fue liberado, a pesar de merecer la prisión por que el intento de vender piel artificial. La señora Lisa fue encarcela, pero luego se escapó y sigue siendo fugitiva de la ley hasta estos días. ¿Alguien sabe dónde esta Lisa? No, podría estar en cualquier parte.
Un día de primavera, yo estaba fumando una pipa cuando recibí una llamada de una señora llamada Lisa. Ella me dijo que había desaparecido el gato del vecino y que fuera rápido.
Yo fui y me encontré con una extraña escena del crimen. Lisa dijo:
-Yo estaba trabajando. Cuando volví encontré todo destrozado, no supe que hacer, porque aparte había un tremendo agujero que llevaba a la casa de mi vecino.
Le dije que volvería al día siguiente, que no se preocupara, porque iba a solucionar este problema. Me fui al parque, siempre con mi pipa en la mano, vi un envase en el piso con la marca de una comida para gatos, y me hizo recordar al caso de la mañana. Pasó una viejita y me dijo:
-Huy, esa marca es muy buena, es la preferida de mi gato Oliver. Él es un buen gatito y si no le doy de comer esa comida se vuelve loco. Es muy lindo y…
Yo dije:
-Señora, ya sé, entendí que le fascina su gato.
Empecé a investigar y llamé a la fábrica.
Me dijeron:
-Hola, si ¿Quién habla?
- Habla Robert- respondí –Necesito saber de qué está hecha su comida.
-De pescado, señor- dijo.
-Bueno. Muchas gracias.
Más tarde, fui a visitar la fábrica. Cuando llegue, vi todo lleno de piel de gatos para hacer zapatos y carne de ellos para hacer la comida. Ahí me di cuenta de que no era cierto lo que me decía el del teléfono. El jefe de la fábrica fue preso porque no se puede hacer comida con gatos, matarlos y robarlos.
Después de unos tres años me dijeron los obreros que ellos estaban obligados a no decir nada de lo que sucedía en la fábrica, que el jefe no sabía nada. Toda esta idea y toda la secuencia había sido culpa de una tal señora llamada Lisa. Me di cuenta de que la culpable era ella, que ella mataba a los gatos y aparte vendía esta carne alguna fábricas más diciendo que era carne de pescado y piel artificial. Lisa me había llamado por una razón específica, nadie sospecharía sobre una chica linda tan buena que llamaba por los problemas de los demás.
El señor fue liberado, a pesar de merecer la prisión por que el intento de vender piel artificial. La señora Lisa fue encarcela, pero luego se escapó y sigue siendo fugitiva de la ley hasta estos días. ¿Alguien sabe dónde esta Lisa? No, podría es
Cuando llegue, vi todo lleno de piel de gatos para hacer zapatos y carne de ellos para hacer la comida. Ahí me di cuenta de que no era cierto lo que me decía el del teléfono. El jefe de la fábrica fue preso porque no se puede hacer comida con gatos, matarlos y robarlos.
Después de unos tres años me dijeron los obreros que ellos estaban obligados a no decir nada de lo que sucedía en la fábrica, que el jefe no sabía nada. Toda esta idea y toda la secuencia había sido culpa de una tal señora llamada Lisa. Me di cuenta de que la culpable era ella, que ella mataba a los gatos y aparte vendía esta carne a algunas fábricas más diciendo que era carne de pescado y piel artificial. Lisa me había llamado por una razón específica, nadie sospecharía sobre una chica linda tan buena que llamaba por los problemas de los demás.
El señor fue liberado, a pesar de merecer la prisión por que el intento de vender piel artificial. La señora Lisa fue encarcela, pero luego se escapó y sigue siendo fugitiva de la ley hasta estos días. ¿Alguien sabe dónde esta ella? No, podría estar en cualquier parte.
Hecho por:
Martina Fernández
Figueredo 6ºb