Las camaras se apagan a las 6:50
El día que nos avisaron sobre el robo de un banco, estábamos tomando el té el detective José Riberto y yo. Ese robo había sido muy importante porque era a uno de los bancos más grande de Buenos Aires. Luego de saber la noticia fuimos hasta allí. El jefe de seguridad estaba muy nervioso. Mi compañero vió su estado así que fue hasta él para hacerle algunas preguntas:
-¿A qué hora paso el suceso?- le preguntó.
-A las 7 de la mañana-respondió.
-¿Qué hay en los videos de seguridad?
-Nada, a las 6:50 se apagaron todas las cámaras y a las 7:15 ya no había nada en las bóvedas-respondió, mirando a ellas.
-¿Se sabe por dónde entraron?
-Se cree que por un túnel, porque hay pisadas con barro, pero todavía no se lo encontró.
-Gracias.
El detective y yo fuimos hasta donde empezaban las pisadas, se veía muy claro que eran 5 hombres los que habían robado el banco. Vi de reojo a una mujer que se nos acercaba.
-Hola soy Marta, la jefa y dueña de este lugar- nos dijo, tratando de llamarnos la atención– Ustedes deben ser Zeuz Gallardo y José Riberto.