Cuentos policiales 6 B | Page 15

llevar por mal camino y querer más y más, además siempre estuvo sospechado de pertenecer a una gran banda que robaba bancos y casinos. Entonces le avisé a la policía y le comenté mi hipótesis, luego lo arrestaron como sospechoso. Yo le conté a la policía las pistas que descubrí: entró por el piso de abajo y debajo de la cama hizo un hoyo, entró por allí, mató a la reina y le robó sus joyas.

Los policías se quedaron boquiabiertos y dijeron a coro:

-¡Es una explicación lógica!

Y yo dije: -Así es muchachos.- Entonces vi cómo se llevaban a J. J. Junior a la celda.

Luego, para confirmar los hechos, fui otra vez a la escena del crimen y me quedé observándola; cuando miré para arriba vi un ducto de ventilación y estaba la rejilla abierta. Con más datos, fui a la comisaria y les pedí que también arrestaran a Tom Cruise. Entonces fui a buscarlo y cuando lo encontré, le dije:

- Fuiste vos también el que cometió el delito y el robo.

- No tenés pruebas- dijo.

- Sí que las tengo- contesté. Ya descubrí tu plan y cómo lo hiciste junto a J.J. Junior: subiste por los ductos, mataste a la reina, robaste el tesoro, le dijiste a J.J. Junior que cortara el piso de abajo de la cama, luego lo pegó para dejar una pista falsa y se fueron con las joyas.

Mientras tanto llamé a la policía. Lo llevaron también a la cárcel, él intentó salir corriendo, pero la policía lo agarró a tiempo. Los ladrones especialistas en robos de joyas y dinero por fin pasarían el resto de sus vidas tras las rejas.

Dos horas más tarde me llamó el comisario diciendo que tenía otro caso para mí, habían robado la bóveda de un banco.

Autor: Juan Augusto Lerena López