Enseguida agarramos una escalera y, tras el sector abollado, vimos que la bala había venido del edificio de enfrente
Entramos al edificio, pero no había nada interesante. Entramos a una habitación al azar encontramos una Calibre 60 con una huella, pero al parecer no era del dueño del departamento. Por las dudas, enseguida llamamos a la policía para que lo encierre al portero por si en serio era él.
Dos dias despues vimos que en realidad era de su hermano que disparó y dejó en el cuarto del portero la Calibre 60. También pensamos que no había sido el portero porque si lo hubiese hecho él no lo habría dejado en su propio cuarto, lo hubiera tirado a la basura o a lo hubiera puesto en otro lugar.
Después de esas investigaciones sacamos al portero del edificio y encarcelamos a su hermano (porque vimos su huella en la arma).