CUENTOS HERMANOS GRIM cuentos_hermanos_grimm_edincr | Page 154

Cuentos de los Herm anos Grimm EDITORIAL DIG ITAL - IMPRENTA NAC IONAL costa rica A las setenta y cuatro veces, la liebre no pudo concluir. Rodó por el suelo, en medio del campo le empezó a salir sangre por todas partes y expiró en el acto. El erizo cogió el luis de oro que había ganado y la botella de aguardiente, llamó a su mujer para que saliese del surco y ambos entraron muy contentos en su casa y si no se han muerto viven todavía. Así fue como el erizo en el erial de Buxtehuder 3 corrió hasta que hizo morir a la liebre, y desde aquel tiempo ninguna liebre se ha atrevido a correr con ningún erizo de Buxtehuder. La moral de esta historia es mucho más importante de lo que puede imaginarse; nadie, en primer lugar, debe burlarse del más pequeño, aunque sea un erizo; y, en segundo lugar, es bueno si tomáis mujer, que la toméis de vuestra clase y semejante a vos en un todo. Si sois erizo, tened cuidado de que vuestra mujer sea eriza y lo mismo en las demás clases. 3 Es un pueblo cerca de Hamburgo. 154