Cuentos de terror | Page 8

Lo vi fijamente y logré ver su enorme sonrisa, tenía unos enormes y filosos colmillos. Desvié la mirada hacia mi gato que estaba persiguiendo a una mariposa, y cuando volteé de nuevo a la ventana, él ya no estaba. Nunca entendí por qué yo…, por qué a mí. Cayó la noche, y yo estaba en el baño cepillándome los dientes cuando escuche un ruido en la habitación. Salí aún con pasta dental en boca y caminé a paso lento. Otro ruido se escuchó provocándome un respingo, después un golpe fuerte en el piso. Me asomé a la habitación y no vi nada, todo estaba en orden… Caminé adentro y en ese momento se cerró la puerta de un golpe; giré rápidamente y lo vi detrás de mí con la cabeza de mi niñera en las manos; retrocedí llorando y asustado, él era tan horrible. Dejó caer la cabeza al suelo y avanzó hacia mí. Lo único que se me ocurrió fue esconderme bajo la cama, pero segundos después él se tiró al piso y empezó a arrastrarse hacia mí, su cara quedaba frente a la mía. Salí de mi escondite y tropecé con el cuerpo de mi niñera, grité del miedo y no sé cómo hice, pero salí de esa habitación. Vi a mi gato y le grité para fuera conmigo, pero fue hacía esa cosa. Llegué hasta el patio y logré escuchar el chillido de mi gato; quizás lo había matado, o eso supuse cuando hubo un silencio total. 8