Pero por suerte mi madre me despierta para matarme porque había encontrado el examen.
Bueno, he sido un poco exagerada. No me ha matado, me ha reñido. Mientras se gastaba la voz, yo sólo pensaba en el maravilloso sueño que parecía tan real. Después de la charla, no podía dormir, así que llamé al chico que me gusta, que tiene el mismo insomnio y se llama Max.
Estuve un rato hablando con él, pero al final nos entró el sueño, así que colgamos y nos dormimos.
Me subo a mi cuarto y me tumbo en la cama. Poco a poco me entra más sueño, hasta que me duermo.
Por una vez me encuentro en un mundo negro
y sólo habían cosas que me gustaban como:
pizza, el color negro, los animales...
Y yo me convierto en mi animal favorito
(el lobo). Corro, salto, me rebozo en la hierba...
Me encantaba.
El mejor sueño de mi vida
Ainhoa Galán Guillén
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