reproducción, entre muchas otras. Dentro de las dimensiones del género, nos encontramos con el concepto de identidad de género, definida como la vivencia interna y personal con la cual cada individuo se identifica como hombre, mujer, o alguna otra opción entre la inmensa gama de este binarismo( 1, 2).
Las personas transgénero o trans( término actual utilizado por la World Professional Association for Transgender Health- WPATH) son quienes poseen una identidad de género que no está asociada de manera estereotipada con el sexo asignado al nacer; entendiendo además que los roles de género siempre dependen del contexto cultural en donde se desenvuelve la persona( 1, 2). Es necesario aclarar que no necesariamente todas las personas trans buscarán intervenir su cuerpo mediante procedimientos hormonales y / o quirúrgicos para consolidar su identidad, dado que la transición es siempre un proceso único y personal, y no son los genitales, ni las características sexuales secundarias, los que determinan el género( 2).
Datos aportados por Organización Panamericana de Salud( OPS) confirman que en Latinoamérica y el Caribe las personas trans constituyen una población marginada, con considerables preocupaciones y problemas de salud, y un acceso muy limitado a servicios competentes de prevención y atención de salud general y trans-específica( 3).
Los principales problemas de salud documentados incluyen: altos niveles de exposición a violencia verbal, emocional y física, incluyendo ataques fatales, elevada frecuencia de problemas relacionados con salud mental, alta tasa de prevalencia de VIH y otras infecciones de transmisión sexual, alto consumo de alcohol y otras sustancias psicoactivas, efectos negativos corporales por tratamientos autoadministrados( hormonas, inyecciones de relleno), complicaciones médicas o quirúrgicas, problemas de salud reproductiva, entre otros( 3). En una encuesta realizada en Estados Unidos por el Centro Nacional para la Igualdad Trans en el año 2010, se evidencia que un 41 % de las 7000 personas trans encuestadas había tenido al menos un intento suicida en algún momento de sus vidas( 4). En nuestro país, una investigación publicada el año 2011 señala que el 50 % de la población estudiada habría intentado suicidarse, y que un 87,5 % manifiesta haber sufrido depresión( 5).
Desde el ámbito sanitario puede parecer confuso el punto de unión entre las demandas de las personas trans y el rol que se espera de un cuerpo médico activo en un sistema de salud integral. Es necesario un enfoque desde la salud pública con el objetivo de identificar las determinantes sociales que influyen en el bienestar biopsicosocial de esta población. Si bien, se han comenzado a establecer estudios desde distintos centros de salud en el mundo( 6, 7, 8), lamentablemente son pocos los equipos especializados en esta temática que se encuentran en un trabajo sistemático a nivel nacional. Persiste un importante problema, puesto que las personas trans no cuentan con policlínicos de identidad de género distribuidos en los Servicios de salud.
Las personas trans se encuentran muchas veces excluidas de las políticas sanitarias, legales, educativas y sociales que pudieran concederles iguales oportunidades que el resto de las y los ciudadanos( 5). En este contexto, dentro de los derechos humanos internacionales( DDHH), se reconoce el derecho a la identidad( 9); no obstante, a la fecha no todos los países cuentan con leyes de identidad de género que aseguren dicha libertad de elegir el nombre legal y sexo registral. En Chile, no existe la posibilidad mediada por protocolo legal para cambiar el sexo registral del documento nacional de identidad, lo cual ha sido la causa inicial para generar el actual proyecto“ Ley de Identidad de Género”, el cual ingresó al Senado por primera vez el año 2013 y que a la fecha se encuentra aún en discusión( 10).
El objetivo de esta revisión narrativa es visibilizar la situación actual a la que se enfrentan las personas trans, en lo que respecta principalmente a atención en salud en nuestro país, temática muy poco estudiada. Para fines de este artículo, se ha esquematizado los contenidos: atención en salud, prestaciones específicas en salud trans, ley de identidad de género y responsabilidad del gremio médico.
ATENCIÓN EN SALUD
En Chile, hay escasa información que nos permita caracterizar la población trans. No existen estudios que den luces exactas sobre el porcentaje de población LGBTQIA + 4, sólo aproximaciones con altos márgenes de error, dado que muchas personas no logran llevar a cabo una exteriorización libre y pública de su orientación sexual y / o identidad de género, a raíz de la aún existente
4 Lesbianas, gays, bisexuales, trans, queer, intersexuales, asexuales. El signo“+” representa cualquier otra identidad no mencionada en el acrónimo.
González F., et al.
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