de la salud y de rehabilitación del individuo por parte del Estado debe abarcar a uno de sus componentes esenciales,“ los medicamentos”. Estos, de acuerdo a datos de la Organización Mundial de la Salud( OMS), son elegidos para la terapia del 74 % de las patologías de manera que el medicamento es Salud; así lo reconoce la ley estableciendo en el“ Código Sanitario” que su fabricación, distribución, dispensación y expendio están bajo la garantía y control del Estado( 2).
Siendo la salud uno de los derechos humanos esenciales, todas las actividades que se realizan en su entorno adquieren gran relevancia, incluyendo el acceso oportuno y aceptable a los servicios de atención del paciente de calidad suficiente. Bajo este contexto la OMS considera esenciales los medicamentos que cubren las necesidades de atención de salud prioritarias de la población. Su selección se hace atendiendo a la prevalencia de las enfermedades y a su calidad, seguridad, eficacia y costo / eficacia comparativa. Se pretende que, en el contexto de los sistemas de salud existentes, los medicamentos esenciales estén disponibles en todo momento, en cantidades suficientes, en las formas farmacéuticas apropiadas, con una calidad garantizada, y a un precio asequible para las personas”( 3).
En los últimos quince años el Estado de Chile se ha preocupado del acceso a medicamentos; es así como, tanto académicos de las Escuelas de Farmacia y de Medicina del país, directivos de los Colegios Profesionales de Químicos Farmacéuticos y Bioquímicos de Chile y Médico de Chile, algunos parlamentarios y las Asociaciones de los gremios de la Salud, propusieron iniciativas que iban en pro de formular“ políticas de medicamentos” que involucraran los altos costos de los medicamentos como aquellas que propician su calidad, seguridad, eficacia, distribución y acceso. En abril de 2004 por Resolución exenta N º 515, se aprueba la“ política de medicamentos”. Ésta garantiza el acceso a medicamentos de calidad, seguros, eficaces y de costo accesible a través del Formulario Nacional( FN). Además, asegura su uso racional, le da un nuevo rol al farmacéutico y a la farmacia, le otorga impulso a la farmacovigilancia y propone modernizar el Instituto de Salud Pública( ISP)( 4. La Comisión que trabajó esta política, integrada por representantes del Ministerio de Salud, Ministerio de Economía, Servicios de Salud, Instituto de Salud Pública( ISP), Central Nacional de Abastecimientos del Ministerio de Salud( CENABAST), y de las Facultades de Farmacia y Medicina de la Universidad de Chile, opinó que“ todos los habitantes deben tener acceso a medicamentos de buena calidad, seguros, eficaces y de costos accesibles” a través de Farmacias de los sistemas de Salud, farmacias comunitarias, farmacias móviles, almacenes farmacéuticos y botiquines dirigidos y / o regulados por químicos farmacéuticos. No deben dispensarse medicamentos en el comercio establecido, kioscos y supermercados y, los almacenes y botiquines se deben autorizar en la medida que en una población o grupo de habitantes no tengan instaladas farmacias. De toda forma, los almacenes y botiquines tendrán un petitorio o listado de medicamentos, limitado por la Autoridad Sanitaria. El acceso involucra aspectos socio-económicos y geográficos; de tal manera que los pobres de Chile deben tener acceso a todos los medicamentos necesarios para su salud y también aquellos pacientes que vivan en lugares apartados.
En la Encuesta Nacional de Salud de 2009 – 2010, se detectó que la mitad de la población consumía algún medicamento y dio como resultado el uso promedio
Figura N ° 1. ¿ Cómo estamos en comparación con los países OCDE en gasto de bolsillo? Porcentaje de gasto de bolsillo en función de gasto total en salud 2008.
Saavedra I.
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