Escaparon a la masacre de Michalowo, únicamente, Bruno Hanse y yo. Mi padre tenía 74 años; el hijo de Schott tenía 13 años de edad. Dictado en alta voz, aprobado y firmado. ass. Willi Veltzke. Fuente: WR I.
65. 14 populares alemanes, fusilados cerca de Nieschawa. El testigo Olga Kescinske, n. Utke, mujer de obrero en Podole, depuso bajo juramento:
El jueves 7 de septiembre de 1939, saliendo de mi casa, iba a atravesar la carretera de Ciechocinek a Nieschawa para entrar en la casa del labrador Tes s ma nn, donde trabajaba mi marido, con el fin de ayudar en el servicio. Yo llevaba conmi go a mi hija de 9 años. En esa hora, vi llegar soldados polacos de bicicletas. Cuando se acercaban, vi que estaban escoltando a civiles. Uno de los soldados traía en la dragona el número 63. Mi conocido Daniel Leischner, pasando cerca de mí, dijo: " Recuerdos a papá y mamá ". Un soldado, al oírlo, gritó luego: "¿ Conoces a los ladrones? ¡ Es también uno de esos Hitlerowski! ".
No respondo nada. Oí, sólo, los soldados decir aún entre sí, si las balas basta r ia n. Traté, entonces, de volver a mi casa, pues yo tenía el presentimiento de que los civiles serían fusilados. También vi al lado de todos los 14 que estaban en el dique del Vístula y los soldados comenzaron a disparar. Mataron primero al labrador Keller. Después oí a los demás exclamar: " Oh Dios mío, Honra a Dios en el cielo, a Él nuestras alabanzas y gracias ". Poco después oí los tiros, vi a Karl Flaming queriendo levantars e con las piernas y los brazos y vi a un soldado acercarse a él y darle un tiro con su browning. Cuando intentó, nuevamente, levantarse, le dieron con la culata, hasta que murió. A continuación, los soldados se alejaron, dejando a los muertos ins epul tos, y seguido a Nieschawa. Yo estaba a unos 40 pasos del lugar. Entre los civiles se encontraban: Keller, Fleming, Leischner, Kessier, Dreyer y Rienas t. Los otros me eran desconocidos.
Fuente: WR I.
66. Muchacho alemán, traspasado con la bayoneta y cargado por el mercado de Alexandrowo.
El testigo Alexandra Berthold, n. Teschner, esposa del cura de Nieschawa, depuso bajo juramento:
... El martes 5 de septiembre de 1939, pasó frente a nuestras ventanas un grupo de 300 a 400 presos. Era gente limpia y comportada, alemanes de la ciudad y del campo, bien vestidos, las miradas llenas de desesperación, novios que se a ga rra ba n de la mano y viejos padres de familia que se apoyaban en los más jóvenes. Algunos, mal podían continuar la marcha y eran cargados por los vecinos. Las mujeres eran, por lo menos, la decima parte del grupo. Pudieron sentarse en la arena que había frente a nuestra casa. La mayoría se jugó pronto en la arena. La escolta, cerca de 15 a