François Boucher l José A. Fraire Cervantes
Históricamente el territorio se ha caracterizado por ser centro de intercambio
comercial entre los municipios vecinos, así como entre el Estado de México y
otros estados como Morelos y Guerrero. Actualmente la economía de Tenancingo
está basada mayoritariamente en el sector terciario, en particular, en la prestación
de servicios, sector que integra al 47% de la población económicamente activa
(INEGI, 2009).
Adicionalmente, en el territorio existen diversas actividades productivas
tradicionales, tales como: la elaboración de pan artesanal; de artesanías, en
particular, la elaboración de rebozos8 y muebles rústicos, así como el turismo y
otros servicios. Los primeros registros de personas dedicadas a la producción de
artesanía, en particular el rebozo, datan de finales del siglo XVIII. Actualmente,
Tenancingo es reconocido, al menos regionalmente, por la calidad de sus
artesanías (e. g. rebozos, muebles y canastas) y de sus productos alimentarios
tradicionales (e. g. pan, licores y obispo9).
No obstante el prestigio regional de sus productos, la actitud individualista
de los productores y artesanos ha impedido la valorización de su reputación.
Por ejemplo, no lograron ponerse de acuerdo para establecer un lugar de
comercialización que les permitiría dar visibilidad a los productos locales.
Debido a esto, los canales de comercialización se limitan a intermediarios
que buscan directamente a los artesanos en sus hogares, en donde normalmente
tienen sus talleres.
De igual forma, derivado de una tradición paternalista en los programas
y políticas públicas para los pequeños productores, varios de los artesanos
asumen una actitud pasiva, esperando “recibir” algo del proyecto y que sea el
gobierno quien resuelva sus problemas.
Entre los socios con los que cuenta la Oficina para el desarrollo del Proyecto
se encuentran: la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM) y la
oficina de turismo del gobierno Municipal de Tenancingo.
Resultados preliminares
En esta sección se presentan algunos de los primeros resultados obtenidos a
partir del trabajo llevado a cabo en los territorios presentados.
El rebozo es una prenda femenina de vestir de forma rectangular y de una sola pieza. Los
rebozos pueden ser hechos de algodón, lana o seda y pueden ser usados como bufandas o a
manera de chales.
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El obispo es un embutido de carne de cerdo y a veces de carne de res molida y cocida, con
muchas especias y algunas veces con chile.
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