Crisis Civilizatoria | Seite 23

Introducción. Construyendo alternativas frente a la crisis alimentaria Espinosa y Martha Patricia Castañeda hace una interesante propuesta para abordar la cuestión alimentaria y cómo es afectada por el cambio climático desde la perspectiva de equidad de género. Las autoras parten del traspatio de la unidad doméstica campesina, donde las mujeres, con su trabajo y sus conocimientos, producen una cantidad importante de alimentos, medicinas y otros recursos, contribuyendo con ello a la conservación de la biodiversidad. Intercalan fragmentos de entrevistas a mujeres campesinas de distintas regiones, en los que se constata el dramatismo del deterioro ecológico (tendríamos nuestras dudas de generalizar los efectos mencionados sin más como cambio climático) y sus efectos en la calidad alimentaria y de vida de las familias campesinas. Contrapuntean las evidencias de esta realidad con la situación desventajosa de las mujeres campesinas y las condiciones de pobreza, desestímulo a la agricultura y migración, que han adjudicado a las mujeres mayores responsabilidades. Destacan cómo las mujeres hacen lo imposible por asegurar la alimentación de la familia, aun en detrimento de su propia salud, y nos dejan con la reflexión de que hace falta mucho trabajo para valorar el traspatio y la aportación de las mujeres campesinas a la alimentación, en un contexto de deterioro y pérdida creciente de recursos naturales antes disponibles para la manutención de sus familias. Con el segundo capítulo, Jesús Madera y Jazmín Vargas, nos acercan a la realidad de la comunidad nayarita La Puerta de Platanares, cuya economía se basa en la producción de café. Los autores describen las estrategias de los productores de este grano para desarrollarse y lograr “que no haya hambre”, identificando la base campesina de dichas estrategias. Hacen un breve recuento de la historia agraria, social y productiva de la comunidad, y su tránsito del cultivo de maíz a la producción de plátano macho y posteriormente de café en los años setenta. El texto nos hace un recorrido de la comunidad con este último cultivo comercial, desde una época de bonanza en los años setenta a la crisis mundial del cultivo a fines de los años ochenta y la implantación de medidas políticas neoliberales, que para el caso del café significó la desaparición de instituciones que apoyaban a los productores, como el Instituto Mexicano del Café (Inmecafé). Se hace una reseña de los tiempos actuales, en los que aún hay productores de café que sortean las dificultades por su cuenta y, se describe la creciente importancia del cultivo de la piña para exportación, que en muchas ocasiones no alcanza a cubrir las necesidades de los productores, por lo que la migración a Estados Unidos ha crecido en los últimos años, con sus consecuencias de disgregación familiar. La comunidad ha intentado otros medios de sobrevivencia, como la puesta en marcha de un balneario ejidal, el cultivo de arrayán, nanche, nopal, lima y plátano. Constatan también la pluriactividad de sus habitantes, al 21