Jesús López Estrada
Secretaría de Economía. Sin embargo, prevalece la misma visión de quienes
permiten la introducción de maíz, lo hacen justo cuando se cosecha el maíz
regional. Para Agustín Terminel Fonseca, propietario de embarques Soconusco,
la situación es la siguiente:
En Sinaloa, el problema de la comercialización del maíz lo
generan quienes autorizan el ingreso de maíz de Estados
Unidos, ya que las ganancias realmente son para las
grandes empresas, los acopiadores sólo percibimos por
los servicios de comercialización, $ 225.00 por tonelada.
En mi caso tengo que pagar de arrendamiento de las
bodegas, $ 60.00 por tonelada, pagar veladores y un oficial
de mantenimiento. Este año me robaron de las bodegas dos
camiones cargados de maíz, y aparte dejaron la amenaza
de que no denunciáramos, y no denunciamos, aún así
se supo lo del robo en un periódico local. En este ciclo
agrícola compré 7,000 toneladas de maíz, de las cuales
sólo le debo a un productor que me entregó 800 toneladas,
aproximadamente la mitad, enseguida le pago las otras
400, ya que para mí es mejor tener imagen de “coyote”
pagador que de “malapaga” (2012).
Como lo comenta el empresario Agustín Terminel, los acopiadores tienen
asegurados $225/tonelada por los servicios de comercialización, en cambio,
para los productores agrícolas lo único cierto es la incertidumbre, desde que
siembran hasta que les cubren el importe de su producción. En relación a esto,
Carlos Gallegos Estrada, ejidatario de Bachoco afirma que:
A mí y a otros cuarenta productores la empresa acopiadora
Mexar nos adeuda parte de la producción. En mi caso
entregué 160 toneladas 448 kilos de maíz el 12 de junio
de 2012, sólo he recibido dos adelantos del pago, uno de
ellos en noviembre por $ 150,000.00 y el otro en diciembre
por $ 50,000.00, además de 23 bolsas de semilla de maíz
para siembra que me entregaron en el mes de octubre, cada
bolsa me la cotizaron a $ 2,900.00. En todo este tiempo
hemos manifestado nuestra inconformidad mediante tres
plantones que hemos realizado frente a la empresa, en
donde hemos desplegado mantas y cartulinas exigiendo el
pago a nuestras cosechas. Del lado del gobierno federal y
estatal lo único que vemos es el silencio cómplice (2013).
Aunque mejor posicionados política y económicamente, los productores
del valle de Culiacán sufren en general la misma situación. Alonso Campos
Encines, presidente de la SPR “Almacenes Colhuacán”, comenta que:
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