Crisis Civilizatoria | Page 166

Jesús López Estrada Secretaría de Economía. Sin embargo, prevalece la misma visión de quienes permiten la introducción de maíz, lo hacen justo cuando se cosecha el maíz regional. Para Agustín Terminel Fonseca, propietario de embarques Soconusco, la situación es la siguiente: En Sinaloa, el problema de la comercialización del maíz lo generan quienes autorizan el ingreso de maíz de Estados Unidos, ya que las ganancias realmente son para las grandes empresas, los acopiadores sólo percibimos por los servicios de comercialización, $ 225.00 por tonelada. En mi caso tengo que pagar de arrendamiento de las bodegas, $ 60.00 por tonelada, pagar veladores y un oficial de mantenimiento. Este año me robaron de las bodegas dos camiones cargados de maíz, y aparte dejaron la amenaza de que no denunciáramos, y no denunciamos, aún así se supo lo del robo en un periódico local. En este ciclo agrícola compré 7,000 toneladas de maíz, de las cuales sólo le debo a un productor que me entregó 800 toneladas, aproximadamente la mitad, enseguida le pago las otras 400, ya que para mí es mejor tener imagen de “coyote” pagador que de “malapaga” (2012). Como lo comenta el empresario Agustín Terminel, los acopiadores tienen asegurados $225/tonelada por los servicios de comercialización, en cambio, para los productores agrícolas lo único cierto es la incertidumbre, desde que siembran hasta que les cubren el importe de su producción. En relación a esto, Carlos Gallegos Estrada, ejidatario de Bachoco afirma que: A mí y a otros cuarenta productores la empresa acopiadora Mexar nos adeuda parte de la producción. En mi caso entregué 160 toneladas 448 kilos de maíz el 12 de junio de 2012, sólo he recibido dos adelantos del pago, uno de ellos en noviembre por $ 150,000.00 y el otro en diciembre por $ 50,000.00, además de 23 bolsas de semilla de maíz para siembra que me entregaron en el mes de octubre, cada bolsa me la cotizaron a $ 2,900.00. En todo este tiempo hemos manifestado nuestra inconformidad mediante tres plantones que hemos realizado frente a la empresa, en donde hemos desplegado mantas y cartulinas exigiendo el pago a nuestras cosechas. Del lado del gobierno federal y estatal lo único que vemos es el silencio cómplice (2013). Aunque mejor posicionados política y económicamente, los productores del valle de Culiacán sufren en general la misma situación. Alonso Campos Encines, presidente de la SPR “Almacenes Colhuacán”, comenta que: 164