Crisis Civilizatoria | Page 158

Jesús López Estrada cártamo, que a la vez que daba buenas cosechas permitía limpiar la parcela de las mala hierbas. Sin embargo, eso se acabó, el gobierno dejó de ayudarnos, quitó los precios de garantía a los granos, el algodón dejó de ser redituable, en la competencia con los productores estadounidenses salimos perdiendo, aún quienes se habían capitalizado y contaban con maquinaria agrícola se la vieron muy dura. Manifestamos nuestras demandas tomando carreteras, haciendo plantones en las oficinas de la Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos, cada año hacíamos lo mismo, conseguíamos algunos apoyos adicionales por tonelada, que nos permitían continuar sembrando. Sin embargo, con el tiempo los tecnócratas lograron desmantelar el campo (2012). Coincidiendo con la opinión en lo general, otro productor del mismo municipio de Guasave, recuerda como le afectó la apertura comercial, Antonio Carvajal Sauceda, ejidatario de Buenavista, comenta que: Durante el periodo presidencial de Carlos Salinas de Gortari, yo era un productor mediano, sembraba mis doscientas hectáreas con tierras que arrendaba a ejidatarios de ejidos colindantes a Buenavista, tenía tres tractores: uno mediano para las labores de preparación y dos chicos para la siembra y demás labores. Mis tractores no paraban todo el año, ya que sembraba en el ciclo otoño-invierno cien hectáreas de trigo y cien de frijol, en el ciclo primavera verano sembraba cien de sorgo donde había sembrado el frijol y cien de soya donde tenía el trigo. De esa manera realizaba la rotación de cultivos para no empobrecer el suelo, y con la diversificación de cultivos garantizaba permanecer en la actividad agrícola, ya que es menos probable que te vaya mal en un mismo año con dos cultivos diferentes. Sin embargo, la entrada a México de granos subsidiados de otros países nos afectó, año con año cada vez era más insegura la venta de nuestras cosechas, hasta que perdí parte de una cosecha de frijol, ya que participé en el “pool” de ventas que la Asociación de Agricultores del Río Sinaloa Poniente (AARSP) organizó. Yo les llevé ciento cincuenta toneladas, ellos buscaron clientes, se nos dijo que en la central de abastos de Monterrey nos iban a comprar. Sin embargo, la Secreta ,: