Crisis Civilizatoria | Page 117

¿Tiene límites la plasticultura fresera en Zamora, Michoacán? Competencia por el agua y el suelo Dado que la fresa es un cultivo orientado hacia el mercado norteamericano, casi todo lo que suceda al agro de berries en California o Florida impacta a Zamora y su hinterland. No es que toda la fresa se exporte, tampoco que la totalidad se envié a Estados Unidos. La “primera intención” del productor, venda en Zamora o logre colocar su producción en el vecino país–vía bróckers y/o empacadoras nacionales-, es lanzar su fresa en el invierno pues obtendrá mejor precio. California marca, no la central de abastos Como hemos reiterado, la conexión con EE. UU. es doble. Entre noviembre y enero, por diferentes vías, el agricultor buscará comprar la planta madre más idónea para generar plantas hijas en suelos michoacanos. Esas plantas hijas tendrán la calidad necesaria para ser trasplantadas en julio-agosto, y cultivadas desde julio hasta mayo para producir frutos, con la divisa de hacer una buena venta en diciembre y enero, porque una vez iniciada la cosecha de fresa primaveral en California es altamente probable que el precio descienda. Por ello, todo lo que suceda a la frutilla de California influirá en la mexicana. Las dificultades del estado de California para asegurar agua a los agricultores del Valle Imperial norteamericano, el probable crecimiento de la demanda de frutas y hortalizas frescas y la exportación de agua “sabor fresa” (agua virtual), sustentada en la perforación de pozos profundos, agrietan varios niveles de conflictos locales: primero entre el módulo IV y la ciudad de Zamora; y, luego, entre el sistema operador de Zamora y las autoridades municipales de Jacona y Tangancícuaro. La transferencia del distrito de riego 061, iniciada en 1989, el 28 de octubre de 1993, constituyó cuatro áreas para la operación, conservación y administración, a las que se denominó “módulos” y a los cuales la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) entregó títulos de concesión del agua e infraestructura. De esos cuatro espacios para el manejo del agua, se distinguieron claramente el número I y el IV. El primero porque “la suerte” determinó que ahí se aglutinaran los agricultores más capitalizados y con agua de mejor calidad y oportunidad. Sus tierras están cerca de los manantiales y/o en la parte del río anterior a su entrada a la ciudad de Zamora. El cuarto, en cambio, recibe el agua del río Duero una vez que pasa por la ciudad y capta aguas residuales; sus productores cultivan más granos (maíz, sorgo y trigo) que hortalizas. Esta condición enfrentó con frecuencia a los campesinos de esta demarcación hidráulica en contra del gobierno municipal, porque éste incumplía la tarea de tratar el agua servida y porque instala los basureros en lugares altos y cercanos a los arroyos, de suerte tal que drenes y canales recibían lixiviados presuntamente contaminantes. 115