Crisis Civilizatoria | Página 82

Aertemisa López León Si los productores deciden adquirir un crédito, es necesaria la compra de un seguro agrícola para proteger el patrimonio de los productores ante cualquier siniestro, ya que este recurso financiero se convierte en aval para pagar el adeudo. Sin embargo, en el caso de adquirir el seguro a través de un fondo de aseguramiento, por ley, es indispensable que el productor sea socio del fondo en cuestión porque operan como sociedades que ofrecen protección mutualista y solidaria (Ley de Desarrollo Rural Sustentable, 2005: artículo 3º). Asimismo, la adquisición de un crédito, a través de un fondo de aseguramiento, trae consigo la aceptación del monitoreo de la producción del sorgo por parte de los técnicos del fondo, quienes verifican desde la preparación del terreno, hasta la cosecha del grano (Dávila, 2012). En la frontera tamaulipeca son dos las organizaciones que cuentan con sus propios fondos de aseguramiento: la Asociación Agrícola de Matamoros y el Comité Municipal Campesino de Matamoros los cuales cuentan con dos fondos de aseguramiento -uno exclusivo para productores en zona de riego y otro para los de temporal- (Soto, 2012; Álvarez, 2012). Si el agricultor tiene su parcela en zona de riego, se suma otra membresía: la pertenencia a la Asociación de Usuarios del Distrito de Riego que, en el caso de la frontera tamaulipeca, son dos: el Distrito 025 Bajo Rio Bravo y el 026 Bajo Rio San Juan, ambos transferidos a los usuarios –y divididos en módulos- a principios de los años noventa del siglo pasado (Rymshaw, 1997:35). En términos organizativos, todos los productores agrícolas con propiedad (privada o ejidal) en algún Distrito de Riego son miembros de la Asociación de Usuarios del Distrito y, ésta a su vez, es coordinada por un Comité Hidráulico que se encarga del manejo del agua en el Distrito: Por obligación, todos los que tienen un lote ejidal [o privado] y están incluidos en el distrito de riego son miembros del distrito de riego, de alguna manera tienen que participar, pagar la cobertura de la cuota del agua y tienen derecho a que el módulo les atienda la conservación de sus redes para otorgarles el beneficio de riego; (…) hay un Comité Directivo Hidráulico que es el que otorga [el agua] (…) se toma un acuerdo entre todos los módulos, todos y ya se empieza a bajar el agua de la presa (…) si haces tú una solicitud y pagas tu cuota de riego, tienes derecho pues a regar tres o cuatro veces, las que sean necesarias; (…) Entonces así es el modo del uso del agua en esta región (García Quintero, 2012). Finalmente, en las etapas de cosecha y comercialización del sorgo, la mayoría de los productores se vinculan con alguna organización, principalmente con las sociedades de producción rural y las uniones de ejidos que comercializan el grano, a través del esquema de agricultura por contrato que ha sido promovida, no sólo por el gobierno, sino por las asociaciones de pequeños propietarios que, particularmente, lo ven como un esquema positivo porque, a pesar de las 80