Crisis Civilizatoria | Page 66

María Isabel Mora Ledesma ritual, donde las “pastorelas”, las “rogaciones”10 incitan a la colectividad para unificar al grupo y generar sistemas de reciprocidad y ayudas mutuas entre las familias, parientes y vecinos. En este periodo las chivas permanecen semiestabuladas, en la noche pernoctan en el corral y de día se sacan a pastorear a los agostadores en las inmediaciones del rancho a distancias de cinco a diez kilómetros. En este periodo la alimentación se complementa con nopal, maguey, palma y rastrojo (si tuvieron cosecha) y algunos tienen que comprar el alimento. Este periodo se alarga hasta el inicio de las lluvias las cuales son muy inciertas y pueden prolongarse hasta finales del verano julio-agosto. Con las lluvias inicia la siembra del maíz y frijol para autoconsumo. Es el periodo de la esperanza de ahí el dicho de algunos chiveros: “el que siembra y cría gana de noche y de día”. Con las lluvias proliferan los matorrales y los pastos y con ello inicia el ciclo del alimento. El circuito es impreciso por la variabilidad climática. En algunos años no se realizan movimientos, mientras que en otros permanecen todo el año en las majadas. Por lo que los movimientos en la estación seca están determinados por la variabilidad del clima. En el ciclo anual de trashumancias el medio natural proporciona una forma de vida y de sus significados en torno a la supervivencia de los cabreros del altiplano. Ellos mantienen una relación reciproca con la naturaleza respetando el entorno y su ciclo de recuperación. Como lo han demostrado estudios científicos que mencionan que la ganadería extensiva bien llevada no choca con la conservación del germoplasma y permite un nivel de vida bastante por encima del medio en el campo mexicano (Halffter, 1992:26). Con los animales existe una relación de reciprocidad a partir de su conocimiento, manejo y como decía una pastora “es también el cariño con el que uno las cuida”. Para los pastores la producción de cabras es una estrategia adoptada hace años que implica la perdurabilidad del ganado como base del sostenimiento de la población en una relación de carácter autónomo y horizontal de intercambios entre hombre-cabras y entorno, que puede explicarse a partir del testimonio de un chivero del altiplano: Antes el ganado andaba libre. Aún así, la gente que tiene chivas se va a la sierra en esta época de septiembre a febrero, el ganado está muy gordo porque ya el zacate espigó, y todo está macizo, las hierbas, entonces lo que se hace es que el ganado ya donde quiera se puede parar (Don Benito, Calabacillas, Charcas, San Luis Potosí, 2009). Ritual que consiste en sacar a los santos patrones para pedir por la lluvia. 10 64