Crisis Civilizatoria | Page 49

Ejidatarios y pobladores. Economía familiar entre pobladores y ejidatarios ha sido la competencia por llegar a ser comisario municipal, ya que la figura del comisariado representa un buen ingreso a través de las asignaciones salariales que otorga la cabecera municipal de Calakmul para las tareas al interior de los ejidos. También provoca rencores y rivalidades entre los ejidatarios, cuando el comisario municipal elabora las listas de beneficiarios de los programa de apoyos gubernamentales con pobladores parientes o personas allegadas. Aquí la experiencia de los comisarios municipales es importante, sobre todo cuando han ocupado el cargo de comisario ejidal, tienen mayor conocimiento de las tareas del ejido y de la gestión pública, lo cual se traduce en la posibilidad de poder “jugar con los recursos” (Cebada, 2009). Con frecuencia las disputas surgen entre el comisariado ejidal y municipal, debido a la ambigüedad entre las actividades de uno y otro. Pero sobre todo, se crean conflictos entre los funcionarios de las dependencias del gobierno local/regional y los comisarios ejidales/municipales encargados de elaborar las listas con los beneficiarios de los apoyos. Por años el ejido era el que decidía a quien se le daba el apoyo, y a quién no. Y este año (2013) dijimos -saben que, la mitad lo distribuye el ejido, y la otra mitad, el ayuntamiento para los pobladores-. El ejido dijo -mejor se rifan-, y se rifó. Pero al final se inconformaron; están mal acostumbrados de que solamente el ejido es el que tiene el derecho (Pascual Margarito Dzib, Director de Planeación y Desarrollo Social, entrevista 17/06/2013). Sospechamos que este conflicto entre funcionarios gubernamentales y autoridades ejidales por la distribución de los apoyos, va más allá; se vincula directamente con la estructura de poder de la comunidad ejidal, y su eventual desempoderamiento de los órganos de poder (asamblea, comisario ejidal y consejo de vigilancia). Los líderes o caciques locales, sean ejidatarios o pobladores, legitiman el manejo clientelar de los recursos económicos. Pero también, y cada vez más, las autoridades locales controlan el presupuesto municipal (Haenn, 2007). En síntesis, estos resultados indican que la presencia masiva de las agencias gubernamentales y no gubernamentales, ha exacerbado la lucha por la subsistencia, entre las familias y las generaciones; lo cual confirma la idea de Martínez (2006), respecto de que la presencia de los programas gubernamentales, es motivo de disputas, tensiones e intereses diferentes, que en ocasiones puede cohesionar y en otras fragmentar las comunidades ejidales. 47